cancán

cancán

(Del fr. cancan.)
1. s. m. DANZA Baile de escenario de origen francés propio de ciertos espectáculos frívolos.
2. INDUMENTARIA Y MODA Enagua almidonada que tiene muchos volantes el cancán le daba mucho calor.

cancán

 
m. mús. Baile de origen francés del s. XIX.
Enagua o falda interior que tiene muchos volantes almidonados.
Traducciones

cancán

Cancan

cancán

cancan

cancán

cancan

cancán

Канкан

cancán

cancan

cancán

Cancan

cancán

Cancan

cancán

Cancan

cancán

カンカン

cancán

Cancan

cancán

SM
1. (= baile) → cancan
2. (= enagua) → stiff, flounced petticoat
3. cancanes (Cono Sur) (= pantimedias) → tights, pantyhose sing (EEUU)
Ejemplos ?
La Opinión Pública lo vigila atentamente, para evitar que se deje engañar, pero Júpiter lanza un rayo que sobresalta a Orfeo y hace que mire atrás, de manera que todo acaba felizmente, con una repetición del cancán.
Las cosas se animan cuando llega la pieza más conocida de la opereta, el famoso cancán ("Ce bal est original") al que todos se abandonan salvajemente.
Al parecer la localidad recibió su nombre en honor a la provincia de Salerno de Italia, debido a que al señor Juan de la Cruz Gómez Plata se le asemejó el azul del cielo de esa tierra con la de su contraparte italiana. Anteriormente se le conocía como Cancán, Pueblo Nuevo, Curva Santa, Riachón.
Como el negocio no es rentable, Henri decide probar con un baile pasado de moda, el cancán, inaugurando un nuevo establecimiento, el Moulin Rouge.
Durante los ensayos, La Snédèr constantemente se quejaba de que la extravagante Léa Silly (como Orestes en un papel de hombres) estaba intentando echarla de la escena: La Silly improvisaba (privilegio reservado para la prima donna), La Silly la imitó, La Silly danzaba un cancán a sus espaldas mientras ella estaba cantando un aria importante, etc.
Dichos cuarteles representaban los escudos de armas de las ciudades de Santa Fe de Antioquia, Medellín, Rionegro y Marinilla, respectivamente, mientras el último cuartel contenía seis ramas recogidas con una cinta que tenía la inscripción R.Z.C.B.Y.C., iniciales de las villas de Remedios, Zaragoza, Cáceres, San Bartolomé, Yolombó y Cancán (hoy Amalfi), en su orden.
Lo primero que lamenta un hombre honrado en Mabille, al ver aquellas beldades, hez de la sociedad, verdaderos sepulcros blanqueados, entregarse a los más repugnantes alardes de impudor, entre las frenéticas dislocaciones del obsceno cancán, es que a tanto y tan asqueroso vicio se haya erigido un templo tan hermoso; y como consecuencia de tan oportuna lamentación, échase uno a considerar lo que aquello sería y el apacible deleite que ofreciera si, en lugar de las turbas de impúdicas artificiales bellezas que se subastan allí, haciendo, para lograrlos mejor, una repugnante gimnasia, lo poblaran mujeres honradas y de buena educación.
Muy pocos años ha que una mujer, bailando el cancán en el famoso Mabille, dio en la gracia de levantar la pierna hasta tocarse las sienes con los tobillos 19 .
Para asistir a los primeros necesitamos llevar frac los hijos de Adán, debiendo advertir que las hijas de Eva que en él se encuentran, lo más decente que bailan es el cancán; en cuanto a distinción de cuna, la mujer más blasonada de aquella reunión es una 23 loreta.
Hoy armamos un lance con el lucero del alba sobre la propiedad de una pirueta del cancán, y aunque la sangre no llega al río, convengamos en que esto es saber apreciar la negra honrilla, y que lo de nuestros abuelos era burbujas y chiribitas.
Cansado de castigos y de pesquisas y viendo que sus afanes no daban fruto, se acercó al arzobispo, que era muy su amigo, y lo informó de su gran desventura, al lado de la cual los trabajos de Job eran cancán y zanguaraña.
Inspirado por el baile y la ruidosa música, don Basilio recordó los tiempos de su mocedad y adornó los últimos compases del bambuco con varios saltos en tosca imitación del cancán de los famosos bailes de «Mabille» y «Valentino».