canapé

(redireccionado de canapés)
También se encuentra en: Sinónimos.

canapé

(Del fr. canapé < lat. conopeum < gr. konopeion, mosquitero < konops, mosquito.)
1. s. m. Mueble acolchado que consiste en un asiento que puede llevar respaldo y brazos y que sirve para sentarse o acostarse.
2. COCINA Pequeña rebanada de pan sobre la que se extienden o colocan otros alimentos sirvieron canapés acompañados por un cóctel de champán. aperitivo

canapé

 
m. Escaño, gralte. con el asiento y respaldo acolchados, para sentarse o acostarse.
Aperitivo consistente en una rebanadita de pan sobre la que se extienden o colocan otras viandas.

canapé

(kana'pe)
sustantivo masculino
1. sillón acolchado el canapé de la sala
2. culinario aperitivo de pan combinado con otro alimento canapé de camarones
Sinónimos

canapé

sustantivo masculino
Traducciones

canapé

canapé

canapé

Couch

canapé

الأريكة

canapé

kanapa

canapé

диван

canapé

沙发

canapé

沙發

canapé

gauč

canapé

sofa

canapé

소파

canapé

soffa

canapé

SM
1. (= sofá) → sofa, couch
2. (Culin) → canapé
Ejemplos ?
Debido a una singular disposición, todos los padres tenían aquel día a su hija en sus canapés, cosa que no los asustó de ningún modo, y la Duelos prosiguió así: Como no me habéis exigido, señores, que os rindiese exacta cuenta de lo que me sucedió día a día en casa de la Guérin, sino que me refiriese simplemente a acontecimientos un poco singulares que hayan podido señalar algunos de mis días, dejaré en silencio algunas anécdotas poco interesantes de mi infancia que sólo nos ofrecerían repeticiones monótonas de lo que ya habéis oído, y os manifestaré que acababa de cumplir dieciséis años, no sin tener una gran experiencia del oficio que ejercía, cuando me cayó en suerte un libertino cuya fantasía diaria merece ser contada.
O de lana o de seda los vestidos Han de ser más galanos cada día; Dejará el labrador los rudos paños Por cubrir de algodón su piel hirsuta, De castor su cabeza. Y apacibles A la vista, mil cómodos sillones, Mesas y canapés, lechos, tapetes, Adornarán con su mensual belleza Todo aposento.
El obispo dejó en él algo de semen, los otros tres compañeros volvieron a excitarse y se fueron a acostar como la víspera, es decir, cada cual con las mujeres que habían tenido en los canapés y cuatro jodedores que no habían aparecido desde la cena.
El salón de más lujo ostentaba entonces larguísimos canapés forrados en vaqueta, sillones de cuero de Córdoba adornados con tachuelas de metal y, pendiente del techo, un farol de cinco luces con los vidrios empañados y las candilejas cubiertas de sebo.
Dos canapés forrados en damasco amarillo de lana, cuidadosamente cubiertos con sus forros blancos, dos idem de zaraza, desiguales, cuatro grandes sillas de brazos y espaldar de cuero con arabescos dorados, y dos mesitas con sus cajones de Niño-Dios, completaban el ajuar de la sala.
A medida que los sujetos sean desvirgados, reemplazarán a las esposas en los canapés durante los relatos, y, por la noche, estarán cerca de los señores, alternativamente, según su elección, con los cuatro últimos bardajes que los señores se reservan como mujeres en el último mes.
Mil otros horrores, mil otras infamias acompañaron y siguieron a las descritas, y nuestros tres valientes campeones, ya que el obispo no estaba ya en este mundo, nuestros valerosos atletas, digo, escoltados por los cuatro jodedores del servicio de noche que no se encontraban allí pero que vinieron a buscarlos, se retiraron con las mismas mujeres que habían tenido en los canapés durante la narración.
En cada entrepaño hay una litocromía, con marcos recargados de festones de escayola que imitan a nuestras hermosas maderas esculpidas. El moblaje, de casimir y raíz de olmo, se compone clásicamente de dos canapés, dos poltronas, seis butacas y seis sillas.
O de lana o de seda los vestidos han de ser más galanos cada día; dejará el labrador los rudos paños por cubrir de algodón su piel hirsuta, de castor su cabeza. Y apacibles a la vista, mil cómodos sillones, mesas y canapés, lechos, tapetes, adornarán con su mensual belleza todo aposento.
O de lana o de seda los vestidos Han de ser más galanos cada día; Dejará el labrador los rudos paños Por cubrir de algodón su piel hirsuta, De castor su cabeza. Y apacibles A la vista, mil cómodos sillones, Mesas y canapés, lechos, tapetes, Adornarán con su mensual belleza Todo aposento.
Los amigos se colocaron en sus canapés, teniendo el duque a sus pies a su querido Hércules, cerca de él, desnuda, a Adelaida, mujer de Durcet e hija del presidente, y formando cuadrilla enfrente de él y unida a su nicho por medio de guirnaldas, según explicamos antes, estaban Céfiro, Gitón, Agustina y Sofía, disfrazados de pastores, presididos por Luisona vestida de campesina y representando el papel de madre de ellos.
Una sola de ocho vars castellanas en cuadro con dos puertecitas que conducían a dos alcobas; gran mesa con tapete de paño azul, sobre la que lucía gran tintero de plata con salvadera o arenillero del mismo metal, y media docena de plumas de ave; un estante modesto con infolios en pergamino; dos canapés de cuero de Córdoba y una docena de sillones del mismo pelaje y claveteados.