camposanto


También se encuentra en: Sinónimos.

camposanto

s. m. Cementerio, lugar donde se entierran cadáveres. necrópolis
NOTA: También se escribe: campo santo

camposanto

 
m. Campo santo.

camposanto

(kampo'santo)
sustantivo masculino
religión lugar donde se entierra a los muertos Sus restos fueron sepultados en el camposanto.
Sinónimos

camposanto

Traducciones

camposanto

Friedhof

camposanto

camposanto

camposanto

cimetière

camposanto

cemitério

camposanto

مقبرة

camposanto

cmentarz

camposanto

Гробище

camposanto

hřbitov

camposanto

墓地

camposanto

묘지

camposanto

SMchurchyard, graveyard, cemetery
Ejemplos ?
E excelentísima debe tener da que noticia, reflexione de pronto que un mayor escendiente, proviniente en línea reuta de nuestra carta liberal, había fenecío en encuentro de mayor gravedá con faiciosos de la faición de Saur, y que dicho escendiente debía de hallarse eisistente en hueso en el camposanto que fue declarado pasto de aprovechamiento común en mi anterior dominio, el año liberal de 1854.
Y vino la más fiera, y los despojos guardó de nuestra madre el Camposanto, y derramaron nuestros tristes ojos su más amargo doloroso llanto.
otro poco, que se vea la tapa... Se vio la tapa azul, ya muy sucia y raída... El músico se tendió a lo largo en el camposanto. -Ahora meta V.
Pues es que a solas las horas pasa, pule que pule, taja que taja, llora que llora, ciego de lágrimas... que dos veneras finas prepara de bien pulido cuerno de cabra, porque una noche quiere llevarlas al camposanto de Casablanca...
Su madre y el amante, que se casó con ella en el supremo trance del morir, llevaban ya años bajo la tierra piadosa del Camposanto; ya muertos, la murmuración, impotente para producirles dolor, les abandonó.
Ocho años, si..., ¡y en ocho años, cuántos sucesos y qué rodar del mundo!, hace que duermen en el camposanto de Marineda, al arrullo del ronco Cantábrico, las dos irreconciliables estantiguas, los dos vejestorios enemigos, a quienes, por no andar zarandeando los apellidos de su esclarecida prosapia, llamaré sonora y significativamente don Juan de la Boina y don Pedro del Morrión.
Y pa mi era una ceguera sin poderlo remediar, tuito se golvía hablar que en su tierra rico era. Que tenía allí que tanto ¡trigo, mais, verdulería; y pienso que si tenía sería en el camposanto!
-Dicen que lo cogieron allá, al pie del Ávila, en la Sabana de los Muertos, en donde enterraban a los muertos del cólera y de la fiebre amarilla, no en el camposanto-.
Y se imagina con terror y espanto verse envuelta en la fúnebre mortaja, y, de los monjes al solemne canto, ser conducida en la mortuoria caja a la eterna mansión del Camposanto; y le parece con horror que baja al hondo seno de la oscura tierra que ya sobre ella sus abismos cierra.
De nuevo desfilaron por su cerebro, en procesión interminable, los días felices en el hogar y en la escuela, y los de luto y dolor que le siguieron; la trágica muerte del padre, víctima de un accidente en un taller de mecánica, y el fallecimiento de la madre que, incapaz de soportar las fatigas de un trabajo excesivo, iba a reunirse al amado esposo en el camposanto, dos meses después.
Hasta el día en que el mar, gota por gota, cayó desde las nubes de tu llanto hasta los pies de tu muñeca rota; y otro pedazo tuyo al camposanto: niña del mar, que te prestó la tierra; tanto te daba y te quitaba tanto.
La boca chupada hacia adentro, hacía saltar la nariz de filo helado. Mientras la gente gritaba sus apuestas en la pista de Borges, cuatro o cinco viejos conducían el cajón hacia el camposanto.