campo de batalla

Traducciones

campo de batalla

battlefield, field

campo de batalla

Schlachtfeld

campo de batalla

campo di battaglia
Ejemplos ?
Cuadro de jefes y oficiales de Chile que pasaron los Andes a retaguardia del Ejército y no estuvieron en el campo de batalla de Chacabuco.
Me levantaste a un nuevo rango limpiándome con una esponja áspera, lanzándome a mi verdadero campo de batalla, cediéndome las armas que el triunfo abandona.
Añadamos que su renombre de valiente, en el campo de batalla, era de los ejecutoriados y que, por serlo, no se ponen en tela de juicio.
Esa tarde el Cuerpo Diplomático salió al campo de batalla con los almirantes inglés y francés procurando producir un avenimiento.
Conferir grados militares desde Subteniente hasta Coronel, y los de General de Brigada y de División en el campo de batalla, a los militares que tengan una conducta distinguida; sometiendo los de General a la aprobación del Congreso en sus próximas sesiones; 19.
Cumplida su misión, reunió a los dispersos que llegaban del campo de batalla y a los oficiales de marina que lo habían rodeado hasta el último momento y con esas fuerzas se vino a la capital, decidido a librar con los chilenos una última batalla.
¿Cómo esta Administración ha cambiado la política de la Administración previa? ¿Qué ha sucedido realmente en las negociaciones de París y en el campo de batalla en Vietnam?
Yo, sin embargo, elegí cambiar la política, tanto en el campo de la negociación como en el campo de batalla, de manera que la guerra terminara en muchos frentes.
Táchanse mutuamente de traidores y anti-patriotas; van al campo de batalla, prodigándose en bizarría, en lo que con propiedad podríamos llamar la primera guerra civil mantenida en este suelo; se persiguen con encono en todos los lugares y sin pararse en los medios y cuando la hora del triunfo llega para unos, suena para los otros la de la proscripción.
Se hizo su jefe el montañés intrépido, el campo de batalla fue su altar y el órgano divino, el ruido horrísono del cañón enemigo al estallar.
Desde la cocina con todos sus enseres, y el mobiliario con todos sus accesorios, y el teatro con todas sus bambalinas, y el cinematógrafo en miniatura con sus sorpresas, hasta el campo de batalla, reducido a proporciones menudas, pero con trágicos episodios, los muertecitos de plomo, tumbados al borde de la trinchera de cartón, y los combatientes, enzarzados, disputándose una colina, de cartón igualmente, no había cosa que no se encontrase allí.
Verle. Era como el sorbo de agua que pide por amor de Dios, en el campo de batalla, el herido agonizante. Hay un suplicio en estas crisis psicológicas: ver amanecer, sin que en toda la noche se haya conciliado el sueño.