campanilleo

campanilleo

s. m. Sonido frecuente o continuado de la campanilla o de un instrumento similar. tintineo

campanilleo

 
m. Sonido frecuente o continuado de la campanilla.
Traducciones

campanilleo

ringing

campanilleo

SMringing, tinkling
Ejemplos ?
Entre la algarabía, Me fascinó el espíritu, por su coquetería Alguna estrofa aguda que excitó mi deseo, Con el retintín claro de su campanilleo.
Los dos bedeles se santiguaron devotamente. Allá en el fondo del claustro resonaba un campanilleo argentino, grave, litúrgico. Era el viático para Monseñor, y los bedeles se quitaron las birretas.
Una cosa es andar en esas condiciones y otra muy diferente galopar, envuelto en una nube de tierra, con el viento de espaldas, y por una tarde de verano, en mancarrones flacos, cansados o demasiado gordos, o mal arreados y que porfían para volverse; así, ¿quién no llega marchito?, pero, como iba don José, es fácil guapear y, sin sentir, andaba, suavemente arrullado por el galope rítmico del caballo, mecido por el campanilleo alegre del cencerro de la yegua que marchaba por delante, acelerando el trote, rodeada por los catorce rosillos, en grupo compacto.
Y por tercera vez volvió a su campanilleo, que resonó tan agriamente en la casa y fue tan bien repetido por todos los ecos de la catedral, que a tan desmandado estrépito era imposible no despertarse.
Y mientras tenía lugar esta escena en casa de Rosario la Pipiola, Antoñico el barbero también al oír la voz de Paco y el campanilleo de la Platera...
Carnavales ni Navidades; para él no hay día ni noche; cada una tiene que levantarse tres veces: en invierno, tiritando; en verano, sudoroso, debilitado, aturdido; para él la vida es una serie de sobresaltos, y al campanilleo del telégrafo responde el golpe de su corazón en perpetua inquietud el latir de sus sienes, que acabarán por estallar bajo la presión férrea de la atención siempre fija.
Por delante, dos hombres arrean al trotecito, juntas todas, las tropillas de los peones y del capataz, en medio del alegre campanilleo de los cencerros que las madrinas llevan colgados en el pescuezo.
Sonaban las esquilas con ingrávido campanilleo, ardían en las fogatas haces de olorosos rastrojos, y el humo subía blanco, feliz y cargado de aromas, como el humo de los rústicos y patriarcales sacrificios.
Quedamente una voz de mujer imploró en el pasillo: —Apúrate, por Dios... que si lo saben. Distintamente resonó el campanilleo de un timbre eléctrico. Abrí la ventana que daba al patio.
Lo más importante radica en que no pueda zafarse de aquella emoción, en que no deje de expresarse en tanto dure el misterioso campanilleo, ya que, efectivamente, al dejar de pertenecerse a sí mismo el hombre comienza a pertenecernos.
Muchísimos, los habitantes de la tranquila y entonces casi desierta población, se detenían a ver a un gallardo caballero, un jinete en un brioso corcel que caminaba con un majestuoso porte por las calles, haciendo oír el agradable y viril campanilleo que producía la espada al chocar contra las espuelas o contra los estribos estradiotas.
No se limita a un campanilleo, puede percibirse en forma de pitido, zumbido grave o agudo, ronroneo, siseo, ruido blanco, estruendo o cantar de grillos, entre otros sonidos.