camita


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camita

1. adj./ s. m. y f. HISTORIA Que desciende de Cam, segundo hijo de Noé.
2. RELIGIÓN, SICOLOGÍA Que pertenece al pueblo bíblico de Cam.

camita

 
adj.-com. Descendiente de Cam.
etnog. Díc. del individuo perteneciente a una raza que comprende diversos pueblos del N de África: egipcios, abisinios, galas, beréberes, tuaregs y fulbes. Se distinguen por su estatura pequeña, cuerpo esbelto y ágil, cara alargante, nariz saliente, piel morena y ojos oscuros.

camita

(ka'mita)
abreviación
historia que es descendiente de Cam, segundo hijo de Noé tribu camita
Traducciones

camita

bedstead

camita

lettiera

camita

Bett

camita

lit

camita

bed

camita

cama

camita

łóżko

camita

легло

camita

postel

camita

seng

camita

מיטה

camita

ベッド

camita

침대

camita

säng

camita

เตียง

camita

1 ADJ camítico ADJ (de Cam) → Hamitic

camita

2 SF (= cama) → small bed, cot
Ejemplos ?
Pega gritos..., unos gritos que no paecen de personas, sino talmente como un animal... Se quie echar de la camita... -¡Capaz serás de no haber llamao médico!
Probablemente Damianciato sería con el tiempo un Caro número dos. La cabecera de su casta camita era un puro pegote de cromos y medallas, de registros y estampitas, a cual más religioso.
Al fin llegó a la pobre vivienda y echó un vistazo dentro. El niño se agitaba febrilmente en su camita y su madre habíase quedado dormida de cansancio.
Entonces, señorito Davy, quizá viendo a mistress Gudmige sola tenga valor y se deslice dentro temblando; quizá se deje acostar en su antigua camita y repose su cabeza fatigada allí donde antes se dormía tan alegremente.
Mañana y tarde, a la oficina; un paseo antes de anochecer, por las Filas y calle Mayor; al café y al Casino de la Amistad un rato, así que se encendía luz, para leer los periódicos y echar un párrafo con los conocidos; y a las once, a casa, donde me esperaba mi camita de hierro, a cada paso más solitaria y melancólica...
—Yo no. ¿Por qué? —Aquí hay una camita, pero sin colchón. —¿Y no hay nada con qué taparse? Don Gaetano miró en redor, luego abrió la puerta del comedor; encima de la mesa había una carpeta verde, pesada y velluda.
¡Si da gusto el sentarse en estas butacas y oler todos esos jaboncillos y afeites, y recibir el calorcillo de esa chimenea, y gastar camisa y pantalón y chaleco y gabán y todo tan fino!... ¡Pues no digo nada de la camita esa!...
Al día siguiente el niño no puede ya asomarse. Yace vencido en su camita. La vida se le ha ido casi entera; sólo un rayo le queda, un menudo rayo tembloroso, hecho con una absurd- esperanza: ¡la carta del Rey, la carta que el Rey le va a escribir!
-Pos que un divé se lo premie a usté, señá Rosalía, y no tenga usté cudiao, que si yo consigo que se case conmigo esa maravilla, usté va a ser la encargada de comprarlo to, pero que to, pero que jasta las vueltas bordás de la camita camera.
Besola luego para que no llorara. La sentó a su lado a la mesa, la dio de comer y quiso que bebiera, y al acostarse la metió en su camita.
Tom Pouce había subido al heno, donde se arregló una camita; pensaba descansar allí hasta el día, y volver en seguida a casa de sus padres.
―Tanto penar, la razón se le jué y mató al hijo. Ya la habían sentenciao a muerte, a la pobrecita, y en una negra camita dormía un sueño alterao.