caminata

(redireccionado de caminatas)

caminata

s. f. Recorrido largo hecho a pie al final de la caminata se dio cuenta de que había perdido los prismáticos.

caminata

 
f. fam.Paseo o recorrido largo y fatigoso.
Viaje corto que se hace por diversión.

caminata

(kami'nata)
sustantivo femenino
recorrido a pie extenso y fatigoso caminata bajo el sol
Traducciones

caminata

pěší turistika, túra, vandr

caminata

gåtur, vandre, vandretur, vandring

caminata

käveleminen, kävelyretki, vaellus

caminata

hodanje, pješačenje, skitnja

caminata

ハイキング, 徒歩旅行, 歩行, 苦難に満ちた旅

caminata

걷기, 길고 고된 여행, 하이킹, 행군

caminata

fotvandring, lång och mödosam resa, vandring

caminata

การเดิน, การเดินทางไกล, การเดินทางไกลด้วยเท้า, การเดินทางระยะยาวด้วยความยากลำบาก

caminata

chuyến đi bộ dài, chuyến đi vất vả, cuộc đi bộ đường dài, cuộc đi dạo

caminata

SF (= paseo largo) → long walk; (campestre) → hike, ramble

caminata

f. a walk; a hike.

caminata

f long walk, hike
Ejemplos ?
Y como no estaba para caminatas largas, arreó su jumento, y a las doce del día, con un alegre sol, se metió por el sendero y cruzó la linde.
Algunos no pueden vivir ya sin un diskman que les acompañe su soledad trotante. Ni cuenta se dan a veces de los peligros que acechan sus caminatas.
En abiertos panoramas los espectros fatigados de esperar promesas continuaron derruyéndome senderos, desgajando caminatas jóvenes, agrietando con sus odios las vehemencias por forjar en mis oscuras las proezas, derrumbándome las alas con presencias espirales de vocablos laberintos: La vida es vorágine de máscaras donde todos sucumben en sus hilos diluidos entre imágenes de lágrimas.
(Y alguno que otro adulto) Primera Edición 1993 En recuerdo de Edward Lear, pionero del sin sentido… LA BIBLIOTECA DE LAS MARAVILLAS Hoy la descubrí a cinco calles de mi casa. Nunca había viajado tan lejos, pues mi madre siempre ha estado vigilando mis caminatas y nunca deja de acompañarme.
Urbe nocturna, diurna y diuturna, soledad andante de urdidumbres, muchedumbres sin lumbres nuevas… Urbe lacrada por presentes tránsfugas, y búsquedas prismáticas que enlodan sus pilotes donde erigen su grave pesadez de insomnios… Urbe larvada, enferma de amibiasis y de humos. Urbe esculpida con antiguas caminatas olvidadas en un puente falseador de ascensos.
Una manera de hacer que esta nación lidie con el problema de la obesidad es hacer que las personas salgan al exterior, ya sea con los deportes o caminatas o la conservación.
-«Cortaremos una punta, dijo don Florencio»; y manteniendo aproximada al arroyo la majada, atajada por dos o tres muchachos, los otros cortaron, entre todos, las doscientas de siempre, las delanteras de las caminatas aceleradas; y echándolas a todo correr hacia el arroyo, a gritos y golpes, trataron de hacerlas enderezar para la otra orilla; mientras los muchachos empujaban el grueso de la majada, para que no se interrumpiese la corriente.
Su tristeza es un sudario de tristezas por los que quieren justicia y se callan prostituyendo sus almas de lacra; por los que sufren soberbias y mercan; por los que caen desiguales y bailan su afrenta y por la incomprensión de quienes comprenden… Su tristeza es un osario de tristezas por nosotros que rogamos y dejamos en el aire la plegaria; por nosotros que vagamos en eternas caminatas sin destino que nos lanzan libres, pero esclavos del camino.
Hacía la come a Jip, que no le correspondía; oía tocar todos los días la guitarra a Dora, a ella que no le gustaba la música; no nombraba nunca a nuestra serie de «incapaces», y, sin embargo, la tentación debía ser muy grande para ella; hacía a pie caminatas enormes para traer a Dora toda clase de cosillas de que tenía gana, y cada vez que llegaba por el jardín y Dora no estaba abajo se la oía decir en la escalera, con una voz que resonaba alegremente en toda la casa: -Pero ¿dónde está Capullito?
Sufran una muerte angustiosa y siéntanse oprimidos por la pesadez de la tierra los que emprendan largos viajes para recorrer el mundo, y ordenen que si los jóvenes han de vagar en interminables caminatas, las lindas muchachas vayan en su compañía.
Los ricos hombres de Cañete solían llevar, en persona, haciendo luengas caminatas, el presente de sus corazones agradecidos al Señor.
Acabado en caminatas verdes, sin huertos y sin frutos que no hallé bajo los vientos, qué se puede esperar ¡necios!, si mi desvelo, se ha vuelto inútil soledad de imbécil ruego donde hasta el llanto fatigado de su credo se ha cancelado entre los ritos de los vetos para burlarse de su mini–vericueto.