camarero


También se encuentra en: Sinónimos.

camarero, a

1. s. OFICIOS Y PROFESIONES Persona encargada de servir las consumiciones en un restaurante o un bar.
2. OFICIOS Y PROFESIONES Persona que se encarga del arreglo de las habitaciones de un hotel o de los camarotes de un buque.

camarero

 
m. Oficial de la cámara del Papa.
Empleado que sirve en las fondas, barcos de pasajeros, etc., y cuida de sus aposentos.
Mozo de café, horchatería u otro establecimiento semejante.

camarero, -ra

(kama'ɾeɾo, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
1. persona que sirve en un local de comidas camarero de bar
2. religión persona que se encarga del cuidado de los altares camarera de altares
3. responsable principal de la cámara del rey camarero real
Sinónimos

camarero

, camarera
sustantivo
2 barman.
El barman acostumbra a trabajar detrás de la barra de un bar o local.
Traducciones

camarero

waiter, steward/stewardess, waiter/waitress, steward, barman, bartender

camarero

barman, číšník

camarero

bartender, tjener

camarero

baarimikko, tarjoilija

camarero

konobar, pipničar

camarero

ウェイター, バーテンダー

camarero

바텐더, 웨이터

camarero

barman, kelner

camarero

bartender, servitör

camarero

ชายเสิร์ฟเครื่องดื่มในบาร์, บริกรชาย, บาร์เทนเดอร์

camarero

barmen, garson

camarero

nam phục vụ của quán rượu, người hầu bàn nam, người phục vụ ở quầy rượu

camarero

сервитьор

camarero

服務員

camarero

מלצר

camarero

/a
A. SM/F
1. (en restaurante) → waiter/waitress
camarero/a principalhead waiter, maître (d'hôtel) (EEUU)
2. (Náut) → steward/stewardess (Aer) → steward/stewardess, flight attendant (EEUU)
B. SM (Hist) → chamberlain
camarero mayor (Hist) → royal chamberlain
Ejemplos ?
Los jefes de la Casa Real serán seis, a saber: Un capellán mayor. Un mayordomo mayor. Un camarero mayor. Un caballerizo mayor. Un montero mayor.
-¡Bah, bah; tarea tiene para un rato! -añade el flemático camarero, retirándose a paso de tortuga y restallando la rodilla de limpiar como si fuera un látigo.
Estando en aquel estado, sin ningún esfuerzo de voluntad, combiné lo que me acababa de contar el camarero con mis extraños temores acerca de Ham.
Hay algunos que llevan impacientemente el ser impelidos de los criados guedejudos que los acompañan, y tienen por afrenta el hallar dificultad en los porteros y soberbia en el que cuida de las visitas o sobrecejo en el camarero.
Entre ellas figuran, con expresa recomendación de su maestro, las primicias del ingenio de Cervantes. Cervantes marchó a Italia en calidad de camarero de Monseñor Julio Aquaviva.
De un lago de sangre en medio, con dos heridas de daga en el costado y el pecho. Pronto fue reconocido por el de Juan de Escobedo, del insigne don Juan de Austria secretario y camarero.
l amanecer llegamos a la fonda en que el coche paraba (no era la misma en que había almorzado a la ida y donde vivía mi amigo el camarero), y allí me condujeron a una alcoba muy limpia, en cuya puerta se leía: «Dolphin».
Gritó, insistió en pagar él solo, cuando ya nadie le llevaba la contraria. Entregó, sin saber lo que hacía, un billete de cien pesetas, y el camarero le devolvió unas cuantas en una bandeja plateada.
Después de cierto tiempo fui informado por las autoridades de que salió en una dirección penitencial muy distinta, y se puso a confesar al camarero del café cercano, que pensaba robar en casa.
No había estado sentado ni cinco minutos junto al fuego, cuando el camarero que vino a atizarlo (una disculpa para charlar) me dijo que dos barcos carboneros se habían ido a pique con toda su gente a unas pocas millas, y que otros barcos estaban luchando contra el temporal en gran peligro de estrellarse contra las rocas.
Le dije lo más majestuosamente que pude que me tenían sin cuidado los pollos. -¿No lo quiere usted? -dijo el camarero-. Pues los jovencitos por lo general están hartos de vaca y de cordero.
El último plato acababa de ser puesto encima de la mesa por la moza que hacía oficios de camarero; Antonio se disponía a descorchar la primera botella de champagne, y los restantes comensales, con los ojos encendidos, coloreadas las mejillas, entreabiertos los labios y ardoroso el aliento, se entregaban a enérgicas y locas expansiones, que si no eran el amor precisamente, guardaban con él relaciones iguales a las que existen entre la respiración y el hipo.