caluroso

(redireccionado de calurosa)
También se encuentra en: Sinónimos.

caluroso, a

1. adj. Que siente o causa calor. sofocante
2. Que demuestra afecto o aprobación les dispensaron una calurosa acogida. cálido, efusivo
NOTA: También se escribe: caloroso

caluroso, -sa

 
adj. Que tiene calor.
fig.Vivo, ardiente.

caluroso, -sa

(kalu'ɾoso, -sa)
abreviación
1. que siente o produce una temperatura elevada habitación calurosa
2. que demuestra afecto calurosa bienvenida
Sinónimos

caluroso

, calurosa
adjetivo
caloroso, acalorado, vivo, ardiente, abrasador*, cálido*.
Una discusión calurosa puede tomarse en buena o en mala parte, y ser producida por el interés objetivo que suscita el asunto; en una discusión acalorada interviene la pasión desbordada u hostil. Por esto halaga una acogida calurosa, y nos lastima si es acalorada.
«Caluroso indica un estado o condición permanente; acalorado, un estado o situación accidental y transitoria. Está acalorado el hombre que corre o se agita, especialmente si lo hace en un clima caluroso. La atmósfera es calurosa en verano. Casi siempre entra la pasión en las disputas acaloradas
José Joaquín de Mora
cálido
Traducciones

caluroso

chaud

caluroso

חם

caluroso

뜨거운

caluroso

ร้อน

caluroso

ADJ [día, tiempo] → warm, hot; [recibimiento] → warm, enthusiastic; [aplausos] → enthusiastic
Ejemplos ?
Dejó de sonreír, y añadió cual si todo estuviese ya resuelto: -El amito va con mi hombre. Para la Niña está muy calurosa la sazón.
Denme un tiempo lluvioso y un hoyo y soy completamente feliz... ¿Cree que la tarde será calurosa? Así lo espero, porque el cielo está todo azul y despejado.
Hay cuatro kilómetros de playa ahí fantástica en La Habana. Eso es un privilegio, tener cuatro kilómetros ahí al lado de nosotros, en una ciudad calurosa como esta.
Este respeto a la libertad de prensa lo ha completado el gobierno con la otorgación de la franquicia postal, sin distinciones para los matices de opinión de los órganos periodísticos, que ha producido ya el beneficio de la circulación de más de seis millones de kilogramos de impresos, gratuitamente por la vía postal, facilitando la difusión de conocimientos o informaciones aún en los más apartados lugares del país. Así pues, la política seguida en esta interesantísima cuestión es motivo de una calurosa felicitación de parte de esta Asamblea.
ueva York, septiembre de 1883 ¿Cómo no hemos de ver con placer que aquello por que La América desde hace meses aboga, está siendo hoy confirmado por la calurosa discusión y especial atención de los más notables periódicos de Industria, Mecánica y Comercio de los Estados Unidos?
Estaba el Sol ardiente una siesta de mayo calurosa, aunque amorosamente plegando el nácar de la fresca rosa que producen los Niños abrazados, huevos del Cisne y huevos estrellados, pues que los hizo estrellas, cuando Mizilda con las manos bellas la cara se lavaba y componía, no lejos del tejado en que vivía Marramaquiz, que ya con más cuidado la miraba y servía, n fee del Garfiñanto consultado, cuando al mismo tejado Zapaquilda llegó por accidente.
Con lentos pasos, sin rumor, al lado llegaba del rico lecho, y en el doliente clavaba ojos cual brasas de fuego, y una mano, que en la sombra daba vislumbres de hielo, por la calurosa frente del aletargado enfermo pasaba, gemidos hondos ahogando con duro esfuerzo.
Todos se lo reírnos, ¡miserables perrillos!, se lo reímos, con los rostros más blancos que la muerte y el corazón encogido de miedo. Todavía me veo sentado en el pupitre en una calurosa tarde de verano.
Recuerdo que en una calurosa noche entré en una taberna y dije al dueño: -¿Cuánto es un vaso de su mejor cerveza, de la mejor que tenga?
Mi taburete era un buen sitio de observación, y le contemplé mientras leía de nuevo después de aquella calurosa exclamación y seguía otra vez las líneas con su dedo.
Si realmente tomó esa precaución, fue completamente inútil, por lo menos así lo afirma la leyenda auténtica, que termina esta historia de la siguiente manera: Una tarde calurosa, en la canícula, cuando se anunciaba una terrible tormenta, Tomás se encontraba en su escritorio, vestido con una bata mañanera.
En su amada ribera, bajo la calurosa región del Mediodía se asienta una ciudad de blancas cúpulas y de aspecto oriental: Marsella.