callado


También se encuentra en: Sinónimos.

callado, a

1. adj. Que habla poco o es reservado no te contará lo que le ocurre porque es muy callado. locuaz
2. Que está en silencio permanecía callado.

callado, -da

 
adj. Silencioso, reservado.
Díc. de lo hecho con silencio o reserva.

callado, -da

(ka'ʎaðo, -ða)
abreviación
que no hace ruido persona callada
Sinónimos

callado

, callada
adjetivo
silencioso, discreto, taciturno, reservado, tácito.
El hombre reservado lo es deliberadamente. Silencioso puede aplicarse a cosas: un lugar silencioso. Tácito no se aplica a personas, sino a pensamientos, ideas, etc., que no se traducen en palabras, y en este sentido equivale a callado, pero no a los demás adjetivos que aquí se enumeran. En una oración gramatical pueden sobreentenderse algunas voces calladas, tácitas, u omitidas.
Traducciones

callado

mlčící

callado

stille

callado

still

callado

hiljainen

callado

tih

callado

沈黙した, サイレント

callado

조용한

callado

stil, silent

callado

taus

callado

milczący

callado

tyst

callado

เงียบ

callado

sessiz

callado

im lặng

callado

沉默

callado

שקט

callado

ADJ
1. [carácter] → quiet, reserved
2. (= silencioso) → quiet
todo estaba muy calladoeverything was very quiet
tener algo calladoto keep quiet about sth, keep sth secret
¡qué callado te lo tenías!you kept pretty quiet about it!
más callado que un muertoas quiet as a mouse
pagar para tener callado a algnto pay to keep sb quiet, pay for sb's silence
nunca te quedas calladoyou always have an answer for everything

callado-a

a. quiet, low-key.
Ejemplos ?
Así aquella, que al hombre sólo es dada, sacra razón y pura, me despierta, de esplendor y de rayos coronada, y en la fría región, dura y desierta, de aqueste pecho enciende nueva llama, y la luz vuelve a arder que estaba muerta. Quiero, Fabio, seguir a quien me llama, y callado pasar entre la gente que no afecto a los nombres ni a la fama.
Las cosas hay que llamarlas por su nombre y acá si ustedes me permiten, ya no como compañero y hermano de tantos compañeros y hermanos que compartimos aquel tiempo, sino como Presidente de la Nación Argentina vengo a pedir perdón de parte del Estado nacional por la vergüenza de haber callado durante 20 años de democracia por tantas atrocidades.
Se halló en la senda que Jesús traía Judas; callado le miró y corrido: lloró al fin, mas el párpado oprimido, lava ardiente, no lágrimas vertía.
¡Menudo griterío y alboroto se armó! Sólo el abeto permanecía callado, pensando: «¿y yo, no cuento para nada? ¿No tengo ningún papel en todo esto?».
Texto La turbación, segunda aquel día para los conjurados, fue que uno de los que no eran de la determinación, se llegó a Casca, que era de los confederados, y apretándole la mano derecha, le dijo: "Tú, Casca, nos has callado el secreto; mas Bruto nos le ha declarado todo".
Oyeron todos a Marco Bruto; y aunque no aprobaron todos su razonamiento, por haber sido modesto para el difunto y reverente para los oyentes, sin demasía ni oprobio del muerto, los apasionados de César, acallando su opinión con el silencio, siguieron a los que seguían el parecer de Bruto; mas luego que el imprudente y envilecido Cinna con abominables palabras empezó a deshonrar con oprobios el cadáver de César, los que habían callado a Marco Bruto, con justo furor se declararon contra Cinna y los conjurados.
102 Si algo cometido fue por un callado, fiel amigo, del que sea hondamente conocida la fidelidad de su ánimo, que yo estoy, encontrarás, de ellos por la ley consagrado, Cornelio, y que hecho yo estoy, cree, un Harpócrates.
Hubo un murmullo de aprobación, ardiente como el de un rezo. El seminarista sonrióse y continuó callado. A todo esto las campanas dejaron oír su grave son, y el viejo sacristán se levantó sacudiéndose la sotana donde el gato dormitaba.
Y pensar que hubo un tiempo de bullicios escolares, de algarabías promisorias, de esfuerzos acumulados que a sí mismos se esfumaron… VI SANCTUS Pajarera solar, Emma Godoy, moisesina del amor callado, un día voló con sus salmodias místicas hacia otros cantos donde la praxis eclipsó vocablos y enarbolada pentafácica pulió la brecha de las canas.
El reloj de Bornholm, heredado de sus padres, estaba en un rincón, pero las pesas de plomo no subían ni bajaban, ni el péndulo se movía; el cuclillo, que antaño salía a anunciar las horas, llevaba ya varios años encerrado, silencioso, en su casita. Todo en la habitación permanecía callado y mudo; el reloj no andaba.
¿Dónde vas si al ocaso Te hieren las campanas Y quiebran tu remanso Las bandadas de coplas Y el gran rumor dorado Que cae sobre los montes Azules sollozando? El aire del invierno Hace tu azul pedazos, Y troncha tus florestas El lamentar callado De alguna fuente fría.
Granada era tu lecho de muerte, Doña Juana, La de las torres viejas y del jardín callado, La de la yedra muerta sobre los muros rojos, La de la niebla azul y el arrayán romántico.