calderoniano

(redireccionado de calderoniana)

calderoniano, a

adj. LITERATURA De Calderón de la Barca o de su obra la producción calderoniana.

calderoniano, -na

 
adj. Propio y característico del poeta Calderón de la Barca o parecido a cualquiera de sus dotes o cualidades.
Traducciones

calderoniano

ADJrelating to Calderón
héroe calderonianoCalderonian hero
estudios calderonianosCalderón studies
Ejemplos ?
La evolución se produce al mismo tiempo que la de una corriente teatral con argumentos en los que se incluían piezas musicales tradicionales, al igual que en las ensaladas, corriente que, tras un largo recorrido, sienta las bases de la zarzuela calderoniana.
2.50.50 "Don Quijote y el romanticismo alemán", Actas del Congreso 'El siglo de Oro en el tercer milenario', Pamplona, 2003, (en prensa) 2.51 ""Ni tragedia, ni comedia, sino drama romántico". La tragedia calderoniana en el Idealismo alemán.Homenaje Avalle Arce" (en prensa) 2.52 "La belleza de lo caprichoso.
Cabe mencionar la Comedia de San Francisco de Borja (1640) del padre Matías de Bocanegra, de indudable influencia calderoniana (La vida es sueño había sido publicada pocos años antes), una de las más hermosas piezas del teatro barroco mexicano.
En efecto, en sus primeras obras se advierte el influjo de éste y de Lope de Vega. En las siguientes se muestra por el contrario seguidor de la comedia calderoniana.
La caverna, dibujada en el bastidor del foro, se abrirá posteriormente y servirá de marco a una escena repetida en la dramaturgia calderoniana como es la visión a través del sueño de un hecho real.
La depurada fórmula dramática calderoniana y su particular estilo fueron imitados por importantes ingenios que, como el madrileño, refundieron obras ya compuestas por Lope y sus discípulos al mismo tiempo que componían piezas originales.
Para la obra calderoniana existen dos categorías básicas de canciones: aquellas compuestas especialmente para sus obras teatrales correspondientes, y las canciones denominadas populares, pre-existentes a la obra dramática.
En El gran teatro del mundo (1993) no limita a la explícita referencia calderoniana del título el espíritu barroco que subyace en sus proyectos; plenamente escenográfico, abunda en la necesidad de implicación por parte del espectador, al que se le exige un esfuerzo imaginativo para generar significados y contenidos a un montaje que habla en tono melancólico y a través de un lenguaje alegórico, de fatalismo, libre albedrío, fugacidad y muerte.
También escribió una loa a la reina consorte, María Luisa de Orleans, repleta de agudos retruécanos y de una impronta calderoniana que resalta sobre todo en las metáforas.
Entre sus piezas breves teatrales, muchas de ellas mal atribuidas a otros autores —como Las casas de placer (atribuido a Calderón) o La boda de Juan Rana, que no es de Jerónimo de Cáncer y fue compuesto para el gran actor Cosme Pérez—, destacan Lo que es Madrid (donde se pasa revista a sus calles, como una especie de "La Gran Vía", especialmente de las menos recomendables), Los gansos (de burlas amorosas), El niño de la Rollona (donde el niño era encarnado por un niño corpulento y barbado, cargado de amuletos, babero y andador), El plenipapelier (representado en 1667 en la corte de Viena acompañado por la calderoniana Amado y aborrecido)...
Acumula efectos escenográficos y constantes mutaciones y cambios de escenario, usando un estilo de lenguaje culterano de fuerte impronta calderoniana: paralelismos, diseminaciones recolectivas, versos partidos en réplicas al alimón, y formulismo, léxico y metaforización gongorina.
El más destacado de los dramaturgos de la escuela calderoniana, calificado por Baltasar Gracián como «el Terencio español», sobresalió en la comedia, en donde muestra sus mejores cualidades: diálogos fluidos e intrigas muy bien construidas.