caldeado

Traducciones

caldeado

ADJlively
ambiente caldeado (= animado) → lively atmosphere; (= tenso) → heated atmosphere
los ánimos estaban caldeadosfeelings were running highan argument broke out and the atmosphere grew very tense o heated
Ejemplos ?
Silva salpicó algunas de sus canciones con sentimientos nacionalistas que le ganaron adeptos y enemigos en un ambiente isleno político caldeado por el colonialismo.
El estudio considera que las políticas de Wikipedia son ambiguas respecto a la delimitación del ámbito de contenidos de los artículos, y usa el siguiente ejemplo para ilustrar este aspecto: El estudio ofrece la siguiente interpretación del caldeado debate: El estudio incide en el hecho de que el consenso en Wikipedia es siempre provisional, y que los aspectos que en un momento dado se consideran consensuados, pueden cambiar en cualquier momento.
En medio de ese ambiente caldeado, los mismos soldados colombianos acantonados en Lima, descontentos por el incumplimiento en sus pagos, se amotinaron el 26 de enero de 1827, apresando a Lara y a otros oficiales.
Su furia hacia el Perú aumentó aún más cuando se produjo la ocupación peruana de Bolivia en 1828 y la expulsión de Antonio José de Sucre, hecho que puso fin a la influencia bolivariana en ese país. El ambiente tenso fue caldeado aún más por la prensa de ambos países, que se hicieron mutuas provocaciones e injurias.
En sus inicios, la palabra estufa se aplicaba a un local caldeado, como por ejemplo, en castellano se llamaba estufa fría a lo que ahora se conoce comúnmente como invernadero; más tarde designó al artefacto que servía para calentar el local, artefacto de nueva invención que se distinguía del hogar tradicional, por tener el fuego confinado en un espacio cerrado por material de obra, en vez de arder en el ambiente.
Al verlo penetrar en el hondilón, repetimos, una idea surgió en su cerebro caldeado por recientes y repetidas libaciones, y como hombre vehemente y esclavo de sus casi infalibles corazonadas que era.
Una vez introducidos en esta disciplina e ilustrados y fortalecidos por ella, estarán en las mejores condiciones para descubrir y evitar los engaños de la ciencia humana y para percibir y referir al orden sobrenatural sus frutos sólidos; caldeado así el ánimo, tenderá con más vehemencia a la consecucíón del premio de la virtud y del amor divino: «Bienaventurados los que investigan sus testimonios y le buscan de todo corazón»(66).
Bajo las camas de las carretas, sobre el caldeado colchón de polvo, con la charra embrocada a la cara, los carreteros duermen a pierna suelta.
La vida desbordábase en aquellos lugares; gritaban, reían, chusqueábanse todos al unísono, en medio de aquel ambiente caldeado y bajo un cielo de abrasadora brillantez; los hombres más graves, panzones y sesudos, buscaban las posturas más cómodas a la sombra de los caprichosos edificios; la gente moza discurría por doquier en animado bulle bulle; de vez en cuando algunos jabegotes, de desnuda y hercúlea pantorrilla y pie extraño siempre a toda clase de cautiverio, porteaban a tal o cual saladero, ora un jaquetón de acerado matiz y de enormes dimensiones, ora alguna brótola o pescada capaz de hacerle la boca agua al menos gastrónomo de todos los nacidos.
Las generaciones de espíritu creador y visionario, ya tienen en este ilustre órense un ejemplo palpitante, que se proyecta hasta nuestros días, con ese Monumento de Cultura y Civilización, manifestado en su gran Diario Nacional "EL UNIVERSO", sincelado con todo el acoplamiento de sus geniales fuerzas morales, intelectuales y físicas, que es, a la vez, como la forja de una tesis inquebrantable de su voluntad y talento, que se volvió oro licuado en el crisol caldeado de cruentos sacrificios y torturantes vigilias agotadoras en el trabajo cotidiano: razón y síntesis de una existencia brillante, que atesoró la sabiduría de una honda y humana comprensión para luchar en la vida y por la vida de su Patria.
Llega también con sus estrofas buriladas con toques de luz de su espíritu brillante hasta su misma Cuna, para acariciarla con el fuego caldeado de su inspiración vibrante, haciendo de copiador auténtico en sus pupilas, aquel dombo cautivante de sus cielos natales.
Así, con ese martirizante dolor del qua piensa y vive caldeado de ideales, se entregó de Heno al periodismo, después de haber pasado por épocas acibaradas, de sufrimiento infinito y luego de haber dejado los campos de batallas y las filas del Ejército.