calcetero

calcetero, -ra

 
m. f. art. y of. Persona que tiene por oficio hacer y componer medias (calzado).
m. Maestro sastre que hacía las calzas de paño.
Traducciones

calcetero

hosier

calcetero

magliaia

calcetero

/a SM/Fhosier
Ejemplos ?
Su clásico rival en la región es el Alfonso Ugarte (clásico puneño) y en Juliaca su máximo rival es el Franciscano San Román denominado clásico calcetero.
Blake nació en el 28 de Broad Street, Golden Square, Londres, en una familia de clase media nueva, en 1757. Su padre era calcetero.
El viejo magistrado, sentado en un amplio sillón labrado, de retorcidas patas y de respaldo forrado de damasco a franjas, está probándose unos gregüescos nuevos y almidonados que acaba de traerle Eustaquio Bouteroue, aprendiz de maese Goubard, pañero–calcetero.
-No es mi corte desa manera -respondió el menor-, sino que mi padre, por la misericordia del cielo, es sastre y calcetero, y me enseñó a cortar antiparas, que, como vuesa merced bien sabe, son medias calzas con avampiés, que por su propio nombre se suelen llamar polainas; y córtolas tan bien, que en verdad que me podría examinar de maestro, sino que la corta suerte me tiene arrinconado.
Maese Gonin miró atentamente su cara ingenua y alargada y le habló en un tono enfático: – He aquí vuestro pasado: vos no tenéis padre ni madre, y desde hace seis años sois aprendiz de calcetero en la plaza de Les Halles.
30º Otrosí, dijeron que por cuanto algunos Oficiales asientan tienda en esta Ciudad para usar sus oficios en ella no siendo examinados ni conocidos, mandaron que de aquí (en) adelante ningún oficial herrador, sastre, ni calcetero, ni gorrero, ni bordador (pueda hacer su) asiente (con) tienda, ni use del dicho oficio sin licencias del dicho Cabildo o sin que ante todas cosas muestre carta de examen; y si no fuere examinado, los examine las personas que para ello fuere(n) nombrado(s) por el dicho Cabildo, y dé fianzas que pagará lo que dañare y le diere a hacer.
Que traiga sus miembros cabales, naturalmente y sin artificio, porque tiene por mejor hallar una boca sin dientes que be~ sar los de un asno o rocín muerto, y ver una mujer sin narices que caérsele las ajenas en la primera ocasión de placer, y una cara sin narices y sin lunar de tinta, con que tal vez sale esclavo entrando libre y una mano morena que una sobrevaina de sebillo y unas cejas blancas, que negras a fuerza de betunes, y una pantorrilla menos, que topar con un patrón de calcetero.
El prestidigitador plegó su mesa, se la puso bajo el brazo, se cargó el mono a la espalda y se dirigió hacia el Château–Gaillard tarareando entre dientes una vieja canción. VI CRUCES Y MISERIAS Es cierto que Eustaquio Bouteroue iba a casarse bien pronto con la hija del maestro calcetero.
Otros puntos geográficos importantes son: Los cerros de Coscuez, Peñas Blancas, Calcetero, La Chapa, San Gil, Cañanguana y San Pedro entre otros.
Tiene carboncillos para pintar las cejas. — Vicente Simon, calcetero, al lado de la carcel de la Vi- lla — Medias de pelo y de arrugar.
Se desconoce la fecha y lugar de su nacimiento, pero consta que en 1594 fue colocado como aprendiz por seis años en el taller de Juan de Cimbranos, un casi desconocido pintor, indicándose en el documento que era de edad de trece años. Debía de ser de baja extracción social, pues su padre, calcetero, no sabía firmar.
El abuelo materno, Juan Velázquez Moreno, era calcetero, oficio mecánico incompatible con la nobleza, aunque pudo destinar algunos ahorros a inversiones inmobiliarias.