Ejemplos ?
Las pizarras del tejado dejaban caer a plomo un calor pesado, que le apretaba las sienes y la ahogaba; se arrastró hasta la buhardilla cerrada, corrió el cerrojo y de golpe brotó una luz deslumbrante.
Le aplica el suplicio que consiste en atar con cuerdas las cuatro extremidades y elevar a gran altura por medio de esas cuerdas; una vez en alto, la deja caer a plomo: cada caída disloca y rompe todos los miembros, porque no hay otro sostén que el de las cuerdas.
Esto era gordo, muy gordo, en tiempos en que la sangre de la mayoría de los limeños no era roja o plebeya como hogaño, sino de añil subido Los satirizados pusieron el grito en el séptimo cielo de Mahoma, y aun hubo quien pretendiera encomendar el desagravio a fornido negro caporal de hacienda, el cual, armado de gruesa tranca de algarrobo, se comprometió a dejarla caer a plomo sobre las costillas del insolente autor, y seguir menudeando los garrotazos hasta verlo molido y como para las andas de la caridad.
La técnica más empleada es la de apuntar con el regatón a un lugar, apoyar y deslizarse con las manos, manteniendo éstas una con la palma de la mano hacia arriba, el brazo extendido y cerca de los muslos, y la otra sosteniendo el palo en su extremo superior con el brazo flexionado; se busca que el cuerpo rápidamente se adose al palo, de manera que mantenga durante toda su ejecución el equilibrio, por ello se recomienda que las puntas de los pies deben caer muy cerca del regatón (caer a plomo).