cado


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Sinónimos

cado

sustantivo masculino
(Aragón) madriguera, guarida*, manida, cubil, cao (Aragón).
Ejemplos ?
El día señalado para la lidia apenas si se dejaba probar bo- cado al animalito, porque recelaban que, con el buche lleno anduviese pesado en su vuelo y movimientos.
Vea usted, señor don Restituto, vea usted qué carácter tan nuevo y tan extraño. No es el cado celtíbero ni el ánfora romana. Tiene puntos de contacto con la diota y no es una diota; puede hacerse pasar por una lagena y no es lagena del todo.
Aquello fué ya cosa de taparse los oídos con algodón feni- i; cado, para no oir las palabrotas que vomitaron las de Mora, de Alvarado, de Barbarán y de Montúfar, olvidadas por completo de la reverencia debida al lugar en que se hallaban.
Pierre Calas, al salir de la ciudad, encontró a un cura dedi­cado a hacer conversiones que le hizo volver a Toulouse; fue encerrado en un convento de dominicos y allí se le obligó a practicar todos los ritos del catolicismo: era en parte lo que se quería, era el precio de la sangre de su padre; y la religión, a la que se había creído vengar, parecía satisfecha.
Las Partes facilitarán anualmente a la Junta, respecto de cado uno de sus territorios...
14 La provincia de Alsacia se anexionó al reino de Francia tras la promulgación del Edicto de Nantes. Dicho Edicto no se aplicó allí, pero evidentemente tampoco fue «revo­cado».
Cuando tuvo el agua a la cincha comenzó a nadar, y casi al mismo tiempo me reconocí cercado por un copo fantástico de ojos redondos, amarillentos, nebulosos que aparecían solos a flor de agua...
En esta manera reformado, dio paz y abrazó a cado uno de ellos, y sentado en más alto lugar que ninguno, comenzaba a hacer fiesta con su cena de muchos manjares.
El ejemplo de Sócrates es en el fondo el más terrible argumento que se pueda alegar contra la intolerancia. Los atenienses tenían un altar dedi­cado a los dioses extranjeros, a los dioses que no podían cono­cer.
Otro pasaje de que se ha hecho un uso abusivo y equivo­cado es el de san Mateo XXI, 191 y san Marcos XI, 131 en el que se dice que Jesús, al sentir hambre una mañana, se acercó a una higuera en la que no encontró más que hojas, por no ser época de higos: maldijo a la higuera, que se secó al momento.
Pasar de la gráfica corres pondiente a una relación de proporcionalidad a cual quiera de los otros tres: verbal, numérico o algebraico. Analizar una grá fica y relacionar el resultado de ese análisis con el signifi cado de las variables representadas.
No todos tienen el coraje de don Modesto Basadre para escribir las verdades an- tibolivaristas que contiene su artículo Constitución vitaliHfi publi- cado en la Tribuna del 30 de Octubre.