Ejemplos ?
Entusiasmado acude con su madre y junto a las fotos de célebres magos y cuadros antiguos se admira ante varias vitrinas llenas de cachivaches mágicos.
El negocio pordiosero deja grandes ganancias. Y aquella mujer parecía contar con los cachivaches adecuados para la miseria vivendis.
Destellaba un sol de justicia; en las tasajeras de carne, de esa carne que se acarroñaba al resistero, buscaban las moscas donde incubar sus larvas; en los tendidos de cachivaches se agrupaban las muchachas campesinas, sudorosas y sofocadas, atraídas por la baratija, mientras las magnatas sudaban el quilo, a regateo limpio, entre los puestos de granos, legumbres y panela.
Y deslizando la mano bajo un montón de medias de seda, sin estrenar, largas y elásticas como víboras, que parecían retorcerse, sacó la niña un objeto que se quedó mirando, fascinada. Una careta de seda rosa, aplastada ya la picuda nariz por la permanencia bajo otras prendas y cachivaches.
Para qué detenerse en cachivaches de otros tiempos y ahogarse vil en los cuarteados miedos y pudrirse en rabias y estallar en odios y rasgarse en náuseas por las avaricias de los invasores con su santo oficio de matar idólatras que no se humillaran ante el nuevo ídolo y le dieran oro Para qué...
Los dos primeros días de enfermedad don Mamerto, con la mayor finura del mundo, no permitió que los amigos y amigas que venían a verle entraran en su alcoba; no podían pasar del gabinete, que era como los demás de la casa, es decir, los de primera clase; con esta diferencia, que la mesa y la cómoda parecían escaparate de objetos de tocador: docenas de peines, de cepillos para la cabeza, para las uñas, para los dientes; jeringuillas a docenas también; cientos de botes, frascos, tarros, barras de cosméticos; triángulos de tul para fijar las guías de los bigotes; cajas de jabón; misteriosos artefactos de química, aplicada a la senectud refractaria; y mil cachivaches más de estuche, de neceser, de cuarto de cómico.
Rodeado por algunos hombres honrados y de sanas intenciones, Cáceres pudo ser un buen mandatario; Piérola, circundado por un ministerio de Catones, daría los frutos que da. Uno representa la ignorancia o el cofre medio vacío, el otro la mala instrucción o el canasto lleno de cachivaches y vejeces.
Nuestros padres leían y volvían a su lengua las grandes obras de los clásicos griegos y latinos, esas en que se halla contenida la sabiduría de la antigüedad; pero los tiempos pasaron en que Sueyros, Balbuenas y Colomas traducían a Salustio, Cicerón y Tácito, y hoy vemos en las librerías españolas hacinamientos de novelillas, verdaderos cachivaches de la literatura, o libracos llenos de milagros y absurdos con que indoctos y perversos fomentan la ignorancia del pueblo sin filosofía.
Escapé, pues, al doble peligro, y el día siguiente recibí otra vez la carga de los sagrados cachivaches y al son de címbalos y cascabeles me puse en marcha para ser de nuevo un mendigo errante.
Con tales ingredientes, al comenzar la noche, y antes que tú regresaras de la cena, mi Pánfila, ya fuera de sí, subió a una barraca, especie de atalaya a cuatro vientos, desde donde se descubre todo el horizonte, a fin de elegir la orientación más eficaz para las misteriosas operaciones de su arte. Comenzó instalando en este laboratorio infernal sus acostumbrados cachivaches.
Había sapos y culebras en espíritu de vino, pájaros y sa- bandijas disecados, frascos con aguas de colores, ampolleta, y esqueleto; en fin, todos los cachivaches de la profesión.
Para no parecerme a la moza regocijada, convoqué en consejo á tres de mis amigos (viejos muy discretos)y ellos, después de alambicar la consulta, opinaron que el libro se bautizase con el nombre de Cachivachería, ó sea: conjunto, almáciga ó reunión de cachivaches.