Ejemplos ?
al hacer un emboque uno de los jugadores; abriéndonos paso a través de la batería formada por los pellejos de vino, barriles y cacharros que sobre un carro...
Los suelos, acabados de barrer; las banquetas y los cachivaches del mostrador, colocados con más simetría que los soldados en parada; en el fondo, algunos mozos, en mangas de camisa, desgreñados y con el mandil muy sucio, limpiando tazas y cafeteras o apilando terroncitos de azúcar sobre los platillos ad hoc; los marmitones entrando y saliendo por la puerta de la cocina, cargados de bandejas, o conduciendo cacharros, y por, último, la figura del amo, inspeccionando y dirigiendo todo al paño.
Subercasaux sentía debilidad por los cacharros prehistóricos; la nena modelaba de preferencia sombreros de fantasía, y el varoncito hacía, indefectiblemente, víboras.
Los cónyuges andaban siempre a pícame Pedro que picarte quiero. Por quítame allá esta paja se tiraban los cacharros a la cabeza, a riesgo de descalabrarse, y no quedaba silla con hueso sano.
Las dos cuñadas pasan al comedor; nada falta: tras el cristal de los artísticos aparadores relumbran porcelanas y electroplatas; en las rinconeras ostentan los cacharros sus campos y arabescos de oro, sus pinturas al fuego, el rococó de sus relieves; Baccarat ha enviado sus primores de muselina, sus copas de gasa; Pomona, sus grosuras; Flora, lo más selecto de su reino; y hasta el sol parece que acrecentara su belleza para filtrarse por los vidrios de colores de la ancha reja.
El escaparate (si con tanta pompa ha de calificarse la delantera de Bonaret) luce -en lugar de crujientes sedas y muebles terciopelos, cacharros artísticos o sombreros recargados de plumas- algunas sartas de cuentas verdes, cajitas de cartón llenas de abalorio, naipes bastos, tijeras enferrizadas, navajillas tomadas de orín, madejas de felpa y estambre para bordar...: todo atrasado de fecha medio siglo, cubierto de un tul gris por el polvo; en términos, que los ojos perspicaces y burlones de los ociosos marinedinos comprobaron diariamente los progresos del tapiz que tejía una gruesa araña, muy pacífica, en el ángulo izquierdo del escaparate.
Pero como yo sabía lo tierno que tenía Dora el corazón y lo sensible que era en lo que se refiere a su favorito, no hice ninguna objeción; ni siquiera me permití una alusión a los platos que Jip destrozaba en el suelo, ni a la falta de simetría en el arreglo de los cacharros, que parecían estar como habían caído; tampoco quise hacer observar que Traddles estaba bloqueado por platos de verdura y por jarras.
Mientras estaba pensando qué tema elegir, la cocinera apartó la olla de sopa del fuego, y comenzó a lanzar todo lo que caía en sus manos contra la Duquesa y el bebé: primero los hierros del hogar, después una lluvia de cacharros, platos y fuentes.
Y si había de buscar índices de cocción, vitrificación y demás, con muestras amorfas, prefería ensayar con cacharros, caretas y animales fantásticos, en todo lo cual sus chicos lo ayudaban con gran éxito.
Puesto que ya no es grande vuestra gloria, que vuestra potencia ya no existe, y aunque sin gran derecho a la piedad, vuestra sangre dominará todavía un poco, pero no vuestra sangre de Drago en el juego de pelota. No más que tejas, marmitas, cacharros, el desgranamiento del maíz .
de las pocas que el condenado mal me deja salir de casa. Pero estas porquerías (y señalaba a los cacharros de los anaqueles) me repugnan...
Aquella cocina era un embolismo, un caos de cedazos y coladores, de pailas y de cazuelas, de trastos y de cacharros de toda especie.