cacharrería

cacharrería

1. s. f. COMERCIO Tienda donde se venden cacharros o loza ordinaria.
2. Conjunto de cacharros, trastos u objetos en mal estado.

cacharrería

 
f. Tienda de cacharros o loza ordinaria.
Traducciones

cacharrería

SF
1. (= tienda) → crockery shop
como un elefante en una cacharreríalike a bull in a china shop
2. (= cacharros) → crockery, pots pl
3. (Andes) (= ferretería) → ironmongery
Ejemplos ?
pues los remos, la barca y el río se habían esfumado en un instante y se encontraba de nuevo en la pequeña y oscura cacharrería de antes.
En la primavera de 1981, con el respaldo de Tierno Galván, entonces alcalde de la Villa, promueve la creación de la Feria de Cacharrería de Madrid, en cuya edición de 2010 se le rindió homenaje.
Decepcionado por el hecho de que en la vetusta fábrica le ocultasen "los secretos del arte cerámica", se mudó al alfar trianero de Manuel Rodríguez, artesano generoso con quien Guijo hizo sus primeros trincheros, platos decorativos y demás cacharrería mezclando estilos renacimiento y barroco.
omo loza blanca del Norte puede agruparse la alfarería popular esmaltada en blanco producida en diversas zonas geográficas de Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Pirineos y el Sur de Francia. En cacharrería es la alternativa septentrional a las vajillas andaluzas de blanco Triana, o a las series blancas manchegas.
Está caracterizado por ser un comercio de escala menor, tipo tienda de vecindario, ventas al detal, cacharrería, droguería, papelería, ferretería, almacenes menores de abarrotes, etcétera.
oza o cerámica de Fajalauza es la cacharrería popular en barro vidriado y decorado, originalmente elaborada en el Albaicín granadino, con una tradición alfarera que se remonta al año 1517, aunque no se conocería con ese nombre hasta la primera mitad del siglo XIX.
A partir de 1991 se introdujo, antes del TEBEO doble, "La Cacharrería", donde el público traía sus objetos peculiares y el presentador elegía uno al azar, recompensando al espectador en cuestión con 10.000 pesetas (60€).
Las últimas alfareras que dieron fama a la cerámica del pueblo fallecieron hace una década y desde entonces no se han vuelto a producir cacharrería en un pueblo que aparece en las más prestigiosas publicaciones de alfarería tradicional de todo el mundo.
Se atribuye a las familias Bulucua y Chirapozu la transformación, hacia 1830, del tejar en un taller de cacharrería más ambicioso, siguiendo modelos talaveranos.
Asimismo, para reivindicar esta tradición alfarera, reunió una rica colección de cacharrería popular procedente de toda la península, en su mayoría piezas de los siglos XIX y XX, que se exhiben en su Casa-Museo.
Con sorprendentes paralelismos en pueblos y civilizaciones de distintos continentes, como puede observarse en la producción cerámica de los 'nativos americanos', la cerámica japonesa o la cacharrería endémica de los países del Mediterráneo.
Seseña cita (Cacharrería popular, 1997; p.327) que en Andújar se hacían con cuatro asas y cuerpo "de mujer", y con el tiempo perdieron los "repulgos".