cabrero


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cabrero, a

s. GANADERÍA, OFICIOS Y PROFESIONES Pastor de cabras.

cabrero

 
m. Pastor de cabras.
Sinónimos

cabrero

sustantivo masculino
Traducciones

cabrero

goatherd

cabrero

capraio

cabrero

牧羊人

cabrero

牧羊人

cabrero

Goatherd

cabrero

/a
A. ADJ (Cono Sur) → bad-tempered
ponerse cabreroto fly off the handle
B. SM/Fgoatherd
Ejemplos ?
Con hijos y mujer vivía el cabrero en casa entre dos montes erigida, que poco antes había por entero dentro del bosque espeso construida.
Lamón, mientras volvía, se puso a contar la fábula de Siringa, tal cual se la contó un cabrero de Sicilia, a quien dio en pago un cabrán y una zampoña.
Ambas sois bellas, y de condición semejante son vuestros jueces, pastor él y yo cabrero.» Esto dijo, y le echó la manzana en el regazo.
Destaco igualmente el mejoramiento de la cuesta Las Chilcas al norte de Santiago, la nueva ruta entre La Serena y Ovalle; la Autopista Concepción – Cabrero; además de los nuevos accesos a la ciudad de Iquique; los nuevos puentes Industrial y Bicentenario sobre el Biobío; y el anhelado puente Cau Cau en Valdivia, el primero basculante en la historia del país.
Como el nubarrón, impelido por el céfiro, avanza sobre el mar y se le ve a lo lejos negro como la pez y preñado de tempestad, y el cabrero se estremece al divisarlo desde una altura, y antecogiendo el ganado, lo conduce a una cueva; de igual modo iban al dañoso combate, con los Ayaces, las densas y oscuras falanges de jóvenes ilustres, erizadas de lanzas y escudos.
Y en verdad eran los cazadores quienes lo habían descubierto, cayendo sobre él punto menos que por casualidad, cuando, semidesnudo y con su flauta en la mano, seguía el rebaño del pobre cabrero que le había educado y a quien creyó siempre su padre.
Llegó presto la noche, y el hombre hizo como que se marchaba, con lo que el cabrero se encerró en su choza, que, como sabe usted, dista poco de allí.
Y habiendo visto en los campos los hondos surcos del arado, la lozanía de pámpanos en las viñas y el huerto tan ameno (pues en lo tocante al estrago de las flores Astilo tomó para sí la culpa), se alegró mucho, alabó a Lamón y le prometió la libertad. Después de esto, fue a ver las cabras y a ver al cabrero que las cuidaba.
Agrégole esta posdata: Pónganse listas las damas. No puede haber rey soltero así es que se solicita doncella joven, bonita, aunque sea hija de cabrero.
La Real Chancillería mantuvo al Concejo querellante en su derecho «de llevar su cabaña c on palos, pastores, perros y cencerros, a pacer las yerbas y beber las aguas, seleando y majadeando, a los sitios de Bus Cabrero, Bustamezán, Cueto de Espinas, etc., etc...» Idéntico y tan antiguo privilegio es el que disfrutan los demás Concejos sobre estos y otros puertos.
Allá, en las cumbres de las sierras hoscas, allá, en las cimas de las sierras bravas; en la mansión de las quietudes grandes, en la región de las silbantes águilas, donde se borra del vivir la idea, donde se posa la absoluta calma, su nido asientan los silencios grandes, el tiempo pliega sus gigantes alas y el espíritu atento siente flotar en derredor la nada...; allá, en las crestas de los riscos negros, cerca del vientre de las nubes pardas, donde la mano que los rayos forja las detonantes tempestades fragua, allí vivía el montaraz cabrero su tenebrosa vida solitaria, melancólico Adán de un paraíso sin Eva y sin manzanas...
Cuando vino el cabrero a la choza con la cabra «Galana» parida y el trémulo chivo sin lamer ni atetar todavía, vio a la madre muerta y a la niña viva.