cabra montés

Traducciones

cabra montés

Steinbock

cabra montés

stambecco
Ejemplos ?
Los herbívoros están representados por especies bastante extendidas, como algunos cérvidos: el ciervo común, el gamo y el corzo. Hay poblaciones endémicas de cabra montés y reductos pirenaicos y cantábricos de rebeco.
De su riqueza faunística pueden destacarse mamíferos como el jabalí, zorro, corzo, la cabra montés, liebre y conejo, muchas rapaces diurnas y nocturnas, perdiz, codorniz, aves forestales y gran variedad de reptiles, anfibios e insectos.
Conforme cae la noche podemos escuchar algunas piedras rodar por la montaña, y si mostramos atención podremos ver alguna cabra montés en su habitual desplazamiento nocturno en busca de agua.
Tiene una longitud de 220 km, una cuenca de 4.754,2 km² y un caudal anual medio de 220,82 hm³. El nombre parece venir de la palabra griega Aigra, La Cabra Montés.
El rebeco y la cabra montés tienen aspecto de cabra y no de oveja y les faltan las manchas blancas en las patas, la grupa y el hocico.
En cuanto a los herbívoros, se dan los ciervos, gamos, corzos, muflones y la cabra montés, esta última en retroceso frente al arruí, especie invasora introducida desde África con fines cinegéticos en la década de 1970.
El parque regional de Sierra de Gredos cuenta con endemismos locales como la salamandra del Almanzor, el sapo de Gredos, el topillo nival abulense y la cabra montés de Gredos.
En Sierra Nevada y la Sierra de los Filabres son también abundantes las aves rapaces y diversos mamíferos protegidos como la cabra montés, el gato montés o el jabalí, entre otras.
El entorno natural de Robledo es un centro de localización natural extrema­damente rico en flora y fauna (Sierra de Alcaraz), en el cual podemos encontrar desde especies de lo más común en la región mediterránea, como el gato montés o la jineta, a otras únicas en todo el mundo y en grave peligro de extinción, como la cabra montés ibérica, que en este espacio pueden hallarse con relativa facilidad.
4 Estos son los animales que comeréis: el buey, la oveja, y la cabra, 5 El ciervo, el corzo, y el búfalo, y el cabrío salvaje, y el unicornio, y buey salvaje, y cabra montés.
Toda criatura halla sus medios de defensa en la angustia de la desesperación; detiénese el ciervo fatigado y muestra a la jauría sus temibles ramas; la cabra montés lleva al abismo al cazador; el mismo buey, dócil y doméstico servidor del hombre, que dobla paciente la ancha testuz bajo el yugo, la levanta irritado, agita sus cuernos poderosos y lanza por los aires a su enemigo.
Vióle Mecencio de lejos, revolviéndose en medio de los escuadrones con sus purpúreas plumas y su manto de grana, don de su prometida esposa, y cual hambriento león, después de rondar largo tiempo alrededor de las altas majadas, aguijado de rabiosa necesidad, si divisa por ventura una fugitiva cabra montés o la enhiesta cornamenta de un ciervo, se alboroza, abre sus horribles fauces, eriza la crin, y arrojándose sobre su presa, se queda pegado a sus entrañas, empapado de negra sangre la espantosa cabeza...; tal el arrogante Mecencio se precipita en medio de los apiñados enemigos.