cabezota


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cabezota

1. s. m. y f. coloquial Persona de cabeza muy grande.
2. coloquial Persona terca y testaruda. cabezudo, obstinado

cabezota

 
f. Aum. de cabeza.
com. fam.Persona que tiene la cabeza muy grande.
adj.-com. fig. y fam.Persona terca, testaruda.
Sinónimos

cabezota

Traducciones

cabezota

A. ADJpig-headed
B. SMFpig-headed person
Ejemplos ?
Mas un travieso aldeano, una precoz criatura de corazón noble y sano y alma tan grande y tan pura como el cielo castellano, rapazuelo generoso que al mirarla, silencioso, sintió la trágica escena, que le dejó el alma llena de hondo rencor doloroso, se sublimó de repente, se separó de la gente, cogió un guijarro redondo, miróle al sayón la frente con ojos de odio muy hondo, paróse ante la escultura, apretó la dentadura, aseguróse en los pies, midió con tino la altura, tendió el brazo de través, zumbó el proyectil terrible, sonó un golpe indefinible, y del infame sayón cayó botando la horrible cabezota de cartón.
No hagas barbaridades sin ton ni fruto, mira que tienes pinta de ser muy bruto, y si me armas alguna por ser violento, te pego una paliza que te reviento." El perro me miraba como un idiota, sin menear siquiera la cabezota; yo seguí mis sermones, mas de repente levantó una pataza tranquilamente, y ante mis propias barbas hizo una cosa poco limpia y muy poco respetuosa.
Cuando apareció en la plaza tambaleándose sobre sus piernas torcidas y balanceando su enorme cabezota deforme, los niños estallaron en ruidosas exclamaciones de alegría, y la infanta rió tanto que la camarera se vio obligada a recordarle que si bien muchas veces en España la hija de un Rey había llorado delante de sus pares, no había procedente de que una Princesa de Sangre Real se mostrara tan regocijada en presencia de personas inferiores a ella.
Y luego, qué gusto aquello de sentirse en la barba las trémulas manecitas, que tiraban tercamente de los pelos, y qué dulces estremecimientos se sentían al aca­riciar la cabezota peliblanca que latía por entre los huesos tiernos y mal unidos...
Pillín pateaba como un gatito panza arriba sobre la alfom­bra del salón, mostrando sus rosadas desnudeces, lanzando aullidos a falta de palabras, diciendo, sin duda, en el misterioso lenguaje de la lactancia, que su mamá era una loca; y ella, ajando sus vestidos lujosos, que se llevaban la mitad de la paga del fiscal, moviendo grotescamente su linda cabecita despeinada, andaba a gatas en torno del bebé, hacía el perro para asustarle, y si sus gracias arrancaban una risita al mimado príncipe de Asturias, entonces llegaba a la demencia de su borrachera cariñosa, se agachaba sobre él, le agarraba la cabezota enorme cubierta de pelillos rubios...
-Sería mejor ser este pobre Peggotty o el cabezota de su sobrino --dijo levantándose y apoyándose contra la chimenea, todavía mirando el fuego- mejor que ser lo que soy, veinte veces más rico y más instruido, y no estar, en cambio, atormentado como lo estoy desde pace más de media hora en esta barca del demonio...
-Yo qué he de dirme, señor José, sin que me dé usté gusto; ahora mismito, que quiera usté o que no quiera, lo cojo a usté del brazo, nos vamos a ca del Peluso, aonde estará a estas horas mi bato, nos meteremos en ca der Peluso, se tiran pelillos a la mar, nos sentamos, tocamos las palmas, mos pregunta el Cabezota qué es lo que queremos, le peímos tres púrpitos de café con su miajita de lo que arde, dos cortaos, por barba, del que Yunquera y dos libras de buñuelos que los jace la jembra der Peluso, que los jace como los propios ángeles, y en dispués, en dispués...
10 de abril Charvet, fastidiado de esperarme en el despacho, mientras me vestía, estaba acomodado en el sillón, la cabezota contra el espaldar de éste, los quevedos de oro montados en la nariz, y los poemas de Keats en la mano, cuando entré al saloncito.
Unas horas después, al oír voces, abrí los ojos, que había mantenido cerrados, y al través de la bruma que llenaba el cuarto vi seis caras que se inclinaban sobre la mía, distinguí los bigotazos blancos de don Mariano Miranda, la carita árabe de Vicente, su hijo, la cabezota rubia de Marinoni y la corbata lila de uno de los médicos, un personaje rosado y oloroso a Chypre, que me auscultaba frenéticamente, dándome golpecitos con los dedos llenos de anillos.
Es varón, de pies, muy deteriorado. Carga sobre su cabeza la cabezota de un felino que por su forma recuerda al león africano o persa.
Acostumbra a olvidar las cosas a corto plazo, incluso mientras se las están diciendo. Es muy cabezota y duro de oído. Es un incondicional servidor de la patria, la dignidad y el honor, especialmente a través de la intervención bélica, a pesar de su frágil condición física y mental.
Para resolver el misterio, toma el Hollow Pen (heredado de su padre), que es capaz de abrir agujeros en el tiempo para cambiar hechos pasados.; Padre de Ethan, marido de Pamela y hermano de Derek, suele ser cabezota, en palabras de Ethan, y aparenta ser más viejo de lo que es.