cabalgadura

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cabalgadura

s. f. EQUITACIÓN Bestia utilizada para cabalgar o para llevar la carga consiguió buenas cabalgaduras.

cabalgadura

 
f. Bestia en que se cabalga o se puede cabalgar.
Bestia de carga.
med. En cirugía, mala colocación de los extremos fracturados de un hueso.
Sinónimos

cabalgadura

sustantivo femenino
Traducciones

cabalgadura

horse, mount

cabalgadura

Pferd

cabalgadura

cheval

cabalgadura

лошадь

cabalgadura

paard

cabalgadura

cavalo

cabalgadura

حصان

cabalgadura

koń

cabalgadura

άλογο

cabalgadura

кон

cabalgadura

cabalgadura

cabalgadura

kůň

cabalgadura

hest

cabalgadura

hevonen

cabalgadura

סוס

cabalgadura

cabalgadura

cabalgadura

häst

cabalgadura

ม้า

cabalgadura

SF [de montar] → mount, horse; [de carga] → beast of burden
Ejemplos ?
8° Se franquearán á la División española los bagajes que necesite para su traslación al punto indicado pagando las cabalgaduras según los alquileres que son corrientes en el país y lo mismo se hará con respecto á víveres.
Me llenan de consternación las quejas que repetidamente se me dan de varios individuos, ya de los que han merecido mis comisiones, ya de los que sirven en mis ejércitos, por sus excesos en tomar cabalgaduras por los lugares de su tránsito, no solo en las fincas de europeos, sino en las de mis amados americanos, y cuando mis intenciones en llevar adelante la justa causa que sostengo, no son otras que la comodidad, descanso y tranquilidad de la nacion, no puedo ver con indiferencia las lágrimas que ocasionan aquellos individuos, adulterando sus comisiones y abusando de mis confianzas y sus facultades.
Aquellos han pasado á fortificarse en las alturas de Cotagaita á donde iré á atacarlos luego que consiga mi artilleria; las fuerzas son superiores, pueden tener refuerzos se hallan con mejores cabalgaduras y por consiguiente no puedo avanzarme á comprometer una accion sin dicha artilleria.
siguieron los nuestros con las mismas ventajas, hasta que aproximandose demasiado en direccion á Santiago de Cotagaita, y estropiadas extraordinariamente sus cabalgaduras, ordenaron él replege á su primera posicion salvandose de los enemigos doscientos veinte hombres.
Era un corazón leal. Durante algún tiempo sólo se escuchó el paso de las cabalgaduras. La luna, una luna clara de invierno, iluminaba la aridez nevada del MonteJurra.
Y como sea este un mal que deba cortarse de raíz, mando que ningun comisionado, ni otro individuo alguno de mis tropas, pueda de propia autoridad tomar cabalgaduras...
Tuve paciencia, encogí los hombros, sufrí la tanda y mosqueo, y salí a cumplir mi destierro, con tanta priesa, que no tuve lugar de buscar cabalgaduras.
Los tiradores se arrojaron al suelo a espaldas de la hondonada cubierta de malezas, mordiendo el cartucho; el resto de la extraña tropa distribuyose en el interior de las ruinas que ofrecían buen número de troneras por donde asestar las armas de fuego; y las mujeres, en vez de hacer compañía a las transidas cabalgaduras, pusiéronse a desatar los sacos de munición o pañuelos llenos de cartuchos deshechos, que los dragones llevaban atados a la cintura en defecto de cananas.
Bien es verdad que habrá ocho días que una espía doble dio noticia de mi habilidad al Corregidor, el cual, aficionado a mis buenas partes, quisiera verme; mas yo, que, por ser humilde, no quiero tratar con personas tan graves, procuré de no verme con él, y así, salí de la ciudad con tanta priesa, que no tuve lugar de acomodarme de cabalgaduras ni blancas, ni de algún coche de retorno, o por lo menos de un carro.» -Eso se borre -dijo Rincón-; y, pues ya nos conocemos, no hay para qué aquesas grandezas ni altiveces: confesemos llanamente que no teníamos blanca, ni aun zapatos.
No partió don Rafael con él, que por hurtarle el cuerpo le dijo que le convenía volver aquel día a Sevilla; y, así como le vio ido, estando en orden las cabalgaduras, hecha la cuenta y pagado al huésped, diciendo adiós, se salieron de la posada, dejando admirados a cuantos en ella quedaban de su hermosura y gentil disposición, que no tenía para hombre menor gracia, brío y compostura don Rafael que su hermana belleza y donaire.
Durante el viaje va comprando y cambiando cabalgaduras, haciendo este resumen al final del viaje: “...de seis caballos, dos, y de veinticinco mulos, diez y seis también se salvaron, excepción hecha de la yegua madrina y su potranquita de pocos días, que completamente exhausta murió por haber comido hierba nociva”.
El señor general viéndose con tanta tropa, adicta y a sus órdenes mandó que retirándose los demás se formasen tres compañías de a cien hombres, los que se armaron con doscientos diez fusiles corrientes, propios de la sala de armas de Tarija, y de algunos vecinos; para poder pasar dicho señor a Tupiza, pidió que los tarijeños destinados a volverse a su tierra, diesen sus cabalgaduras al trozo que venía a su mando, lo que ejecutaron con el mayor contento, teniendo que cargar ellos mismos sus monturas.