cañonazo

(redireccionado de cañonazos)
También se encuentra en: Sinónimos.

cañonazo

1. s. m. Disparo de cañón los artilleros lanzaron dos cañonazos como salve. descarga
2. Ruido, herida y daño producido por el disparo de un cañón los cañonazos destrozaron el almenar de la fortaleza.
3. DEPORTES Disparo potente a la portería, en el fútbol el delantero centro se hizo famoso por sus cañonazos. chupinazo

cañonazo

 
m. mil. Tiro del cañón de artillería.
Ruido y estrago que causa.
Sinónimos

cañonazo

sustantivo masculino
(deportes) disparo, trallazo.
Usados principalmente en el fútbol y balonmano.
Traducciones

cañonazo

gunshot

cañonazo

cannonata

cañonazo

SM
1. (Mil) → cannon shot cañonazos (= fuego) → cannon fire sing
salva de 21 cañonazos21-gun salute
cañonazo de advertencia (Náut) → warning shot, shot across the bows
2. (Ftbl) → shot, volley, fierce shot
Ejemplos ?
recibí aviso de avistarse en esa dirección vapores, lo que en el acto puse en conocimiento del comandante del Cochrane, dirigiéndome a la vez en demanda de ellos. A las 6.30 disparé dos cañonazos de alarma anunciando al Cochrane y la O'Higgins la presencia del enemigo.
Horas y horas estuve oyendo al viento y al agua, imaginándome que oía gritos en el mar; tan pronto disparaban cañonazos como oía derrumbarse las casas de la ciudad.
Después se sentó detrás del biombo verde del que ya he hablado, lo que me impedía ver su rostro. A intervalos lanzaba exclamaciones de «¡Misericordia!», como cañonazos de desesperación.
Es lo que se designa con la frase de «abrir mercados nuevos». Suele ser preciso abrirlos a cañonazos, lo que, por lo común, se anuncia con discursos de indiscutible fuerza cómica.
-Pos de un mo mu sencillo, que cuando el de Pujerra quemó el último cartucho salió de pies que volaba, y el del Altozano, que no se había movío de su lugar tan siquiera, se guardó la pistola y encomenzó a barajar de nuevo tan tranquilo, como si le acabaran de tirar en lugar de seis cañonazos otros tantos polvorones.
Amén de la renta que su majestad acordara, según reales cédulas, a sus viso-reyes en el Perú, eran éstos festejados, siempre que por razones del buen servicio les ocurría ir de visita al puerto y presidio del Callao, con una salva de cañonazos; pero quedaba a merced del virrey elegir entre los disparos, que a la postre no son más que humo y estrépito, o reclamar en limpia plata lo que había de gastarse en pólvora.
Yo quiero saludar desde aquí a los más de 40 millones de compatriotas y convocarlos a nuevas gestas, que no va a ser necesario emplazar cadenas en el río ni cañones; será necesario despojar nuestras cabezas de las cadenas culturales que durante tanto tiempo nos han metido. Son más fuertes, más invisibles, más dañinas, más profundas que los cañonazos.
Los que tienen que perder, los hombres acaudalados, son, por consiguiente, pacíficos; y como los que tienen dinero mandan en el día más que nunca y ejercen una influencia grandísima sobre la opinión, resulta que las guerras son condenadas por la opinión, cuando no hay un fuerte estímulo de egoísmo que induzca á hacerlas: como, por ejemplo, abrir un nuevo mercado para los productos nacionales; introducir en algún país poco culto la libertad de comercio, las obras divinas de Adam Smith, el opio ú otra droga peor, á cañonazos y á bayonetazos...
Diríase que estábamos en plena batalla, y no en sencilla fiesta: tal sonaban los arcabuces, las descargas, los cañonazos, las bombas, las tracas, los morteretes, los petardos, las mil explosiones de la pólvora.
En la polémica sobre Napoleón he cedido gustoso a Casabianca la ventaja de los últimos cañonazos, y, habiendo sobrevivido a ellos, aprovechare la oportunidad de explicar cómo se arraigan mis juicios en un substratum filosófico.
Poco después de esta ocasión, llegó dicho gobernador con un navío bien armado, al cual, no sólo impidieron la entrada, sino que a cañonazos le obligaron a volverse más que de paso.
La fracción burguesa republicana, que había venido considerándose desde hacía mucho tiempo como la legítima heredera de la monarquía de Julio vio así superadas sus esperanzas más audaces, pero no llegó al poder como soñara bajo Luis Felipe, por una revuelta liberal de la burguesía contra el trono, sino por una insurrección sofocada a cañonazos, del proletariado contra el capital.