Ejemplos ?
Dadnos un poco de su sangre, tened piedad de nuestros rostros, dejadnos los pelos de los venados, velad porque se descubra a los que se hayan quedado caídos.
Yo, repuesto del susto y queriendo vengarme en ella de mi debilidad, comencé a coger cantos de los que había allí caídos, y tantos le arrojé que al fin le acerté con uno.
Ayudando a los que sufren; viendo por los desamparados; protegiendo a los débiles; fortificando a los caídos; comprometiéndome con las luchas sociales.
Hombres y mujeres salieron huyendo del gran salón de baile, pero muchos cayeron heridos. Los invasores tomaban las joyas de las damas y las armas de los caballeros caídos.
Al relatar su ensueño ante el emperador y su corte, cantó con expresión tan vagorosa y dulce, los brazos caídos y la extática mirada en lo alto, como si viese llegar montado en una nube al misterioso paladín, que el público no pudo contenerse ya, y como la retumbante descarga de una fila de cañones, salió de todos los huecos del teatro, hasta de los pasillos, la atronadora detonación de aplausos y gritos.
8.° Como una de sus principales obligaciones considerará siempre el Guardia Civil, la conservación de los montes y arbolados, así como la de los bosques del Estado y de particulares, que tan recomendada está por repetidas Reales órdenes, y cuidará por consiguiente con el mayor esmero, de evitar los cortes, descepes y mutilación de los árboles, como igualmente que no se extraigan furtivamente los caídos o detenidos, por haber sido cortados sin autorización.
Y algún día los caídos en los lagos, en los montes, en los bosques, en las calles, en las plazas resucitarán sus voces y le darán la nueva forma a la sustancia imperecedera de él.
Hasta se permitieron el lujo de atacar a Dorrego y al federalismo en sus propias trincheras porteñas, tratando de promover la reacción de los unitarios caídos (y bien caídos), por medio de un descabellado proyecto de implantación de la república unitaria con sólo las provincias Oriental y de Buenos Aires frente a la barbarie federal de las demás, encabezadas por Córdoba, la docta.
¡Hacedlo por la libertad de todos, del explotado, del explotador, por la paz indolora —a sospecho cuando duermo al pie de mi frente y más cuando circulo dando voces— y hacedlo, voy diciendo, por el analfabeto a quien escribo, por el genio descalzo y su cordero, por los camaradas caídos, sus cenizas abrazadas al cadáver de un camino!
Mientras las cárceles priven del movimiento y de la luz a nuestros hermanos caídos es un crimen fijar a nuestros pies el grillete de la indolencia.
O como otras formas de agresión contra las libertades de los pueblos; tal cual es el caso del sometimiento del Tíbet por parte de la China comunista desde 1959, que ya en los albores del siglo XXI había castigado al pueblo con más de un millón de muertos; y asimismo, el anhelo del propio pueblo chino, que en la revolución de Beijing en junio de 1989, clamó multitudinariamente en la plaza Tianannem junto a su juventud y con sus caídos, por el fin del sistema de dominación comunista maoísta en su Nación.
El día 30 de diciembre el subsecretario de Estado del Gobierno pidió al embajador de México, doctor Castillo Nájera, y al secretario de Hacienda, licenciado Eduardo Suárez, transmitieran al gobierno de México solicitud de que el caso de las empresas petroleras se dejara a la resolución de la Suprema Corte de Justicia, ante quien ya habían recurrido en amparo, y pedían, además, que las autoridades del trabajo no condenaran a las empresas al pago inmediato de los salarios caídos.