caíd

caíd

(Del ár. qaid, capitán.)
s. m. Especie de juez o gobernador civil y militar musulmán.
NOTA: En plural: caídes
Traducciones

caíd

kaid

caíd

caïd
Ejemplos ?
Totò sceicco (1950), de Mario Mattoli, con Totò; la película es una parodia de otras dos: El hijo del caíd (The Son of the Sheik, 1926), con Rodolfo Valentino, y La Atlántida (Siren of Atlantis, 1949).
Y me lancé perdidamente a tan incitante indagatoria. Me era muy útil para ella un berberisco, llamado Muley Benimulá, que me proporcionó un caíd amigo mío.
El historiador árabe Ibn al-Atir habla del «caíd Ibn Galbun» como defensor de Córdoba ante su ataque por parte de Alfonso VII de Castilla.
- A finales de agosto se celebra una vervena en el barrio del Olivar organizada por los vecinos. Bácor fue conquistada al obligar rendirse a su caíd Ibn 'Arus por Abd ar-Rahman III en el año 912.
Deseoso de mantener su hegemonía sobre los cristianos del norte y empujar la frontera al Duero, el dictador cordobés atacó sorpresivamente Zamora con cinco mil jinetes capitaneados por el liberto eslavo, comandante de las tropas fronterizas y gobernador o caíd de Medinaceli, Wadih, en julio del 1005 y la destruyó por completo —ya se encontraba muy arruinada por la aceifa del 981—.
En 1144 el caíd Abu Muhammad Abd Allah ben Fetah al Tagri (El Fronterizo) se rebeló y, al año siguiente, el 15 de mayo, tomó Murcia y se declaró independiente.
Según la Crónica anónima de Al-Nasir, iniciaron una primera aceifa el 15 de junio de 916, bajo el mando del caíd Ahmad ibn Muhammad ibn Abi Abda, que regresó a Córdoba sin mayor percance.
En medio de este conflicto de relaciones entre la corte y la nobleza, Pedro el Caíd desertó de su cargo de Cancellarius Regni (canciller del reino) huyendo a Túnez, donde se reconvirtió al Islam con el nombre de Ahmed el Siciliano.
No obstante, pudo aprender todo el proceso de producción de una película, hacer contactos en el mundillo y participar en grandes títulos como The Sheik con Rodolfo Valentino (película que en español recibió diversos títulos: El Sheik, El Jeque, El Caíd, e incluso, La cautiva del caudillo moro).
Ella promovió al caíd Pedro como almirante del reino, un converso musulmán y eunuco, lo que molestó mucho a la aristocracia de sangre, que se creía con más derecho, y provocó la envidia de la aristocracia palatina.
Ya en Marruecos, el caíd de Tetuán le recibió con grandes honores en su palacio, cuyos salones y jardines le recuerdan los de la Alhambra.
El emir envió en primer lugar al caíd y visir Ahmad ibn Muhammad ibn Hudayr, que había sido nombrado por Badr gobernador militar de Écija, al frente de un destacamento de tropas especiales (hasam), para tratar de atraerse a los sevillanos sin iniciar las hostilidades.