cómodo

(redireccionado de cómodos)
También se encuentra en: Sinónimos.

cómodo, a

(Del lat. commodus, apropiado, oportuno.)
1. adj. Que puede ser realizado o utilizado sin molestia o esfuerzo este periódico tiene un formato muy cómodo. fácil, manejable fastidioso, molesto
2. Que produce bienestar y descanso se compró el sillón más cómodo de la tienda. confortable incómodo
3. Que está a gusto o descansado ponerse cómodo.
4. adj./ s. Que es un comodón o amante de la comodidad eres muy cómodo. perezoso diligente

cómodo, -da

 
adj. Díc. de lo que se presta al uso necesario, sin presentar ningún inconveniente, molestia, etc.
Oportuno, fácil, acomodado.

cómodo, -da

('komoðo, -ða)
abreviación
1. que se realiza o se utiliza de manera fácil o con poco esfuerzo una cocina muy cómoda
2. cosa incómodo que es confortable, que proporciona bienestar o descanso sillón cómodo
3. persona que está bien o tranquilo en un lugar Me siento muy cómodo con mis compañeros de trabajo.
Sinónimos
Traducciones

cómodo

bequem

cómodo

pohodlný

cómodo

komfortabel

cómodo

mukava

cómodo

udoban

cómodo

快適な

cómodo

쾌적한

cómodo

behagelig

cómodo

wygodny

cómodo

bekväm

cómodo

สะดวกสบาย

cómodo

rahat

cómodo

thoải mái

cómodo

удобен

cómodo

舒適

cómodo

נוח

cómodo

ADJ
1. (= confortable) [cama, silla, habitación] → comfortable; [trabajo, tarea] → agreeable
2. (= conveniente) [instrumento, objeto] → handy; [arreglo, horario] → convenient
3. (= descansado) → comfortable
así estarás más cómodoyou'll be more comfortable this way
ponerse cómodoto make o.s. comfortable
4. [persona] (= perezoso) → lazy; (= tranquilo) → laid-back

cómodo -da

adj comfortable; m (Mex, bacinilla) bedpan
Ejemplos ?
Artículo 204.- Los patrones tienen las obligaciones especiales siguientes: I. Proporcionar abordo alojamientos cómodos e higiénicos; II.
A sus damas respectivas les hicieron cosquillas con piñas de abeto que llevaban en el bolsillo; luego se quitaron las botas para estar más cómodos y se las dieron a guardar.
630.- Los dueños de las tierras contiguas a la playa no podrán poner cercas, ni hacer edificios, construcciones o cultivos dentro de los dichos ocho metros, sino dejando, de trecho en trecho, suficientes y cómodos espacios para los menesteres de la pesca.
Por más que a don Silvestre repugnara el desprenderse de sus cómodos hábitos, al día siguiente tuvo que empaquetarse en los nuevos que le trajeron de una elegante ropería; pero como el diablo las carga, si bien, con trabajillos y todo, parecieron pantalón, levita, chaleco y sombrero, para las piernas, tronco, cuello y cabeza hercúleos de don Silvestre, no hubo un par de botas para sus pies en toda la corte, pues, como decían los zapateros a quienes se acudió, «hormas de tal tamaño no se hacían en Madrid sino de encargo».
Riamos de los desalentados sociólogos que nos quieren abrumar con sus decadencias y sus razas inferiores, cómodos hallazgos para resolver cuestiones irresolubles y justificar las iniquidades de los europeos en Asia y África.
En la serena tranquilidad de un cómodo retiro realizo cómodos asuntos entre las hipotecas de personas adineradas, títulos de renta y acciones.
Pero cuando Emma le pidió mil escudos, él apretó los labios, después se declaró muy apenado por no haberse hecho cargo antes de la administración de su fortuna, pues había cien medios muy cómodos, incluso para una dama, de hacer producir su dinero.
O de lana o de seda los vestidos Han de ser más galanos cada día; Dejará el labrador los rudos paños Por cubrir de algodón su piel hirsuta, De castor su cabeza. Y apacibles A la vista, mil cómodos sillones, Mesas y canapés, lechos, tapetes, Adornarán con su mensual belleza Todo aposento.
Luego, como observó que aquello parecía el paseo de los bichos cual si se buscasen para la noche parajes cómodos a los que les conducían sus instintos, se serenó.
–Pero claro, Erdosain. El Astrólogo lo dice: esos que no están cómodos en las ciudades no tienen derecho a molestar a los que la gozan.
Desde la tal mesita, y como se sube el agua del pozo, hace subir la comida hasta la boca, adonde llega goteando después de una larga travesía; porque pensar que estas gentes han de tener una mesa regular, y estar cómodos todos los días del año, es pensar en lo escusado.
León y Fernanda vivieron allí completamente felices, salían poco y recibían contadas visitas; era para los dos tan incómodo hacerlas como que se las hiciesen, porque las sillas tan altas no permitían a ninguno de los amigos apoyar los pies en el suelo y, aunque para subsanar esa falta habían mandado llevar unas banquetas, los asientos no resultaban nunca cómodos.