cólico

cólico, a

(Del lat. colicus morbus < colon < gr. kolon, miembro, colon.)
1. adj. ANATOMÍA Del colon arteria cólica.
2. QUÍMICA Se aplica al ácido que es el principal constituyente de la bilis de los mamíferos. ácido colálico
3. s. m. MEDICINA Acceso doloroso de la cavidad abdominal, o de un órgano hueco, de intensidad variable el cólico lo dejó en cama varios días.
4. cólico de plomo o saturnino MEDICINA Síndrome caracterizado por un violento dolor abdominal, acompañado por vómitos y estreñimiento pertinaz, que es causado por intoxicación de este metal.
5. cólico hepático MEDICINA Crisis dolorosa debida a un brusco bloqueo de las vías biliares por la migración de un cálculo o por contracción de la vesícula.
6. cólico miserere MEDICINA Antigua denominación de la obstrucción intestinal.
7. cólico nefrítico o renal MEDICINA Crisis dolorosa producida por un brusco bloqueo de las vías urinarias.
8. cólico uterino MEDICINA Contracción dolorosa del útero, que se presenta durante las menstruaciones o después del coito.

cólico

 
m. pat. Crisis dolorosa producida por obstrucción de un conducto orgánico o distensión de alguna víscera.
cólico hepático El originado por el paso a las vías biliares de un cálculo biliar.
cólico intestinal El que aparece cuando un obstáculo impide la progresión de las materias digestivas o fecales.
cólico renal o nefrítico Cólico debido al paso de un cálculo del riñón al uréter.

cólico

('koliko)
sustantivo masculino
medicina acceso doloroso agudo en la región abdominal Después de comer comenzó a sufrir un fuerte cólico hepático.
Traducciones

cólico

colic

cólico

SMcolic

cólico

m (ped, frec. pl) colic; (surg, etc.; frec. pl) colic (form), abdominal cramp(s), abdominal cramping; — menstrual (frec. pl) menstrual cramp(s), menstrual cramping
Ejemplos ?
-¡Digo! ¡No te diré más sino que hubo gachó que a estas horas debe estar con un cólico miserere! -¿Y le dio la Niña er clavel ar de Osuna?
En el siglo XVIII, cuando una vieja se caía de bruces, la culpa era de Voltaire; cuando un sochantre reventaba de un cólico miserere, la culpa era de Rousseau.
Distingue a la legua un cólico de un empanderamiento, y en las cojeras no confunde el zapatazo con el babón; y si no ha curado un solo caso de s olenguaño, es porque la enfermedad es mortífera, mas no por haber dejado de echar a tiempo, «por la boca abajo» del paciente animal, con el auxilio conductor de una teja, el agua de jabón, aceite y vino blanco, bien caliente.
«Oiga usté, -me dijo, parándose en firme antes de que yo pudiera jurar que ine había jurgao ar pelo de la ropa-, me voy porque he comío coles y me han sentao mal las coles, y ¡mardita sean las coles!...». Y na, que con aquello de las coles se largó como si le hubiera dao un cólico miserere.
Era la noche del miércoles santo, e Irasusta se sintió repentinamente atacado de un cólico miserere tan violento que, cuando llegó a su lecho el físico para propinarle alguna droga, se encontró con que nuestro hombre había cesado de resollar.
- ¿Qué dice usted? ¡Angelito! ¿Y murio de estudiar? - No, señor; murió de un cólico; pero voy a lo que es... - Por supuesto. ¡Qué lástima!
¿Quién establecerá el horario de ferrocarriles? ¿Qué se hará si el mecánico o maquinista le da un cólico estando el tren en marcha?...
De repente, allá en una esquina divisa la ventanilla alumbrada de una pequeña botica, tras cuya puerta dormita seguramente el boticario, reclinado en una silla, después de haber vendido un papelillo de calomelano para un cólico y un frasquito con jarabe de ipecacuana para un niño con tos convulsiva.
Su lenguaje, a propósito de todo, estaba lleno de expresiones ideales. Le decía a su niña: ¿Se te ha pasado el cólico, ángel mío?
Entonces es decir que en sentando bien a media docena de sujetos el sacarse una muela cuando les duele, debemos deducir que para todas las dolencias humanas no hay cosa como sacarse las muelas, y cuando tengamos sabañones, cuando nos aqueje un cólico, cuando nos acometa una hidropesía, saquémonos las muelas; y el que sepa más, que lo diga.
Ya no sé qué hacer, tío Tremontorio, si no es matarla, porque es mucho el vicio que tiene. Fegúrese usté que dempués que la di el aguardiente con pólvora la entró un cólico que creí que reventaba.
Pasaban las horas y nuestro fraile pensaba ya en tomar el camino del infierno, esperando que allí le recibirían mejor, cuando vió salir de entre dos nubes, aproximándose lentamente, una mujer tan grande y gorda como él, que caminaba balanceándose, empujando su tripa, hinchada como un globo. Era una monjita que había muerto de un cólico de confituras.