cósmico

(redireccionado de cósmicas)
También se encuentra en: Sinónimos.

cósmico, a

(Derivado del gr. kosmos, orden, estructura, mundo.)
1. adj. ASTRONOMÍA Que tiene relación con el cosmos hacer temblar el orden cósmico.
2. ASTRONOMÍA Se aplica al ocaso u orto de un astro que coincide con la salida del sol.
3. culto, literario Que es muy grande proyecto cósmico.

cósmico, -ca

 
adj. Relativo al cosmos.
Que se refiere a cualquier fenómeno u objeto relacionado con el universo físico.
astron. Díc. del orto u ocaso de un astro que coincide con la salida del Sol.

cósmico, -ca

('kozmiko, -ka)
abreviación
1. que concierne al cosmos conciencia cósmica
2. astronomía puesta de un astro que se produce al mismo tiempo en que sale el sol orto cósmico
Sinónimos

cósmico

, cósmica
Traducciones

cósmico

kosmisch

cósmico

cosmic

cósmico

cosmico

cósmico

الكونية

cósmico

Космически

cósmico

宇宙

cósmico

宇宙

cósmico

Kosmisk

cósmico

宇宙

cósmico

우주

cósmico

Cosmic

cósmico

ADJcosmic
Ejemplos ?
Eternamente, hasta la hora en que el planeta, cumplida su ruta por los espacios, estalle o disocie su materia en el seno de las fuerzas cósmicas, aquella rama de laurel recordaría la memoria y refrescaría la gratitud de los que un día recogieron en sus corazones la benéfica doctrina del conde, que se entregó al pueblo, en cuerpo y alma...
Se sitúa en una intersección de fuerzas, como una especie de centro de fuerza pagano en la confluencia de misteriosas líneas cósmicas, reconocibles al adepto en aparentemente invisibles fragmentos de tierra, paisaje, flujos de aire, agua o animales.
TEZCATLIPOCA bien que sabía de las pasiones del amor, pues en cierta ocasión se había enamorado con tal fuerza de XOCHIQUETZAL, la dadora de las hermosas flores cósmicas y arrebatándosela a la lluvia fecundante de TLALOCTLI, la quiso para sí y se la llevó a su paraíso de estrellas y de espejos, el TAMOANCHAN, ubicado en la Vía Láctea, más allá del espacio que vemos; donde la convirtió en la adornadora de los amores y la usó para controlar a los hombres y a las mujeres con el fin de que no avanzaran más hacia la perfección y sólo se reprodujeran como animales, pues XOCHIQUETZAL constituía un peligro para su imperio, si se unía con QUETZALCOATL.
–Oriones en ascenso– II Pléyades de estrellas laceradas por milenios de ignominias y de afrentas, despojadas de la cósmicas sendas de las hadas parturientas de la fuerza taladraron mis cabinas aturdidas de vacío en pos de cierzo y rasgaron la silueta de soberbia, harta de silencios, que me navegaba.
Ello me ha llevado a efectuar un doble proceso crítico; por un lado de regresión diacrónica a lo que cuasi-humorísticamente denominaríamos educación cavernícola, o mejor, estadios cavernícolas de la educación, aunque hayan producido grandes representantes individualistas, desde el siglo V antes de Cristo hasta el siglo XX después del mismo, y por otro, un gran salto cualitativo a lo futuro inmediato, del cual el siglo XXI puede constituir la base (si los educandos cavernícolas nos lo permiten) de una educación revalorada de proyectividad creadora con intenciones cósmicas, esto es, de preparación para cuando llegue el momento de tener que abandonar a este planeta Tierra, por sobrepoblación o por agotamiento, aunque, suene a fantaciencia.
Tan solo cien mil, ni más ni menos, la enciclopedia ladra que te adoran, los muy creídos, como ciertos creyentes de otras farsas impotentes de aguantar el miedo de saberse solamente entes, químicas efervescentes que se desvanecen, entidades biológicas perdidas en el páramo fecundo de las euforias cósmicas que necesitan ritos para alivianarse cargas a su egocentro en preces y sentirse a salvo.
1963 1964 El Cristo Social 1964 La Disolución del Yo Mensaje de Navidad 1964 – 1965 1964 Gran manifiesto gnóstico del tercer año de Acuario 1964 Las Naves Cósmicas 1965 La Transformación Social de la Humanidad Primera Edición, impresa en Colombia, en Agosto de 1965 1965 Mensaje de Navidad 1965 - 1966 (también publicado bajo los títulos La ciencia de la Música y El abuso Sexual) Primera Edición, impresa en Colombia, en Agosto de 1965.
No llegó a reconocerme nunca durante sus ataques, en los que yo escuchaba con el aliento contenido sus descripciones caóticas, aunque cósmicas; pero me conocía en sus horas de tranquilidad, cuando permanecía sentado junto a su ventana enrejada, trenzando cestos de paja y de sauce, tal vez con el pensamiento puesto en la libertad de las montañas que quizá no volvería a disfrutar.
No les importaba más que correr y saltar; y jugar con pelotas; y subirse a los árboles; y luchar entre ellos. Nuevamente las fuerzas cósmicas se sintieron insatisfechas y desajustadas.
Era demasiado animal, demasiado poco humano; sin embargo, gracias a su deficiencia, has llegado tú a descubrirme, ya que las almas cósmicas y las planetarias no deberían encontrarse jamás.
Cuando Quetzalcóatl puso en práctica la decisión de las fuerzas cósmicas creadoras, surgida en Tloque Nahuaque, por consejo, por solidaria reunión, seleccionó a una pareja que apartada de juegos inútiles vivía en su cabaña inventando cómo teñir mejor sus telas para que más duraran, cómo obtener de las plantas los colores apropiados y cómo hacer que fueran eternos.
Sin embar-go, como habrá de pensarse, todos ellos se hab-ían quejado por la abundancia de tiempo que ocupaban las orientatrices cósmicas en sus se-ñalados asuntos, pues no permitían cumplir de excelente forma las funciones para las que hab-ían sido creados tales departamentos.