cóndor


También se encuentra en: Sinónimos.

cóndor

(Del quechua kuntor.)
1. s. m. ZOOLOGÍA Ave rapaz diurna, de gran tamaño, de color negro y blanco, con el cuello desnudo, que se alimenta de carroña y habita en los Andes.
2. ECONOMÍA Moneda de oro de Colombia, Chile y Ecuador.

cóndor

 
m. zool. Ave falconiforme (Vultur gryphus), de gran tamaño; su plumaje es negro con un collar blanco. Habita en la cordillera de los Andes.

cóndor

('kondoɾ)
sustantivo masculino
zoología ave rapaz diurna de gran tamaño, plumaje negro y cuello desnudo, que habita en América del Sur El cóndor mide un metro de longitud y tres de envergadura.
Sinónimos

cóndor

sustantivo masculino
Traducciones

cóndor

Andeskondor

cóndor

Andenkondor, Kalifornien-Kondor, Kondor

cóndor

condor

cóndor

Anda kondoro, Kalifornia kondoro, kondoro

cóndor

Andienkondori

cóndor

condor, condor de Californie, condor des Andes

cóndor

condor

cóndor

コンドル

cóndor

Andescondor

cóndor

kondor, kondor kalifornijski, kondor wielki

cóndor

condor

cóndor

kaliforniska kondor, kondor

cóndor

And kondoru

cóndor

Кондор

cóndor

كوندور

cóndor

Кондор

cóndor

Condor

cóndor

콘도르

cóndor

SMcondor
Ejemplos ?
Tienes muy pequeños sesos y un corazón malquerido. El cóndor es majestuoso y no se cree el muy grandioso: cada quien tiene su qué y cada cual su porqué.
CÓNDOR -¡Poeta audaz, que de mi aéreo nido en el silencio lóbrego derramas cántico misterioso! ¿a qué me llamas? Yo sostengo de Chile el paladión.
Los amigos tocaron mucho bombo, platillo y chinesco, y el ilustre Cabildo de esta ciudad de los reyes, haciéndoles coro, en protección a la industria y en homenaje al ingenio decretó una medalla de oro con brillantes, en cuyo anverso se veía un cóndor y en el reverso esta inscripción: El Peruano liberal entró al fin en prensa.
De la Cóndor el vuelo, cuando desde las nubes señorea tu frutecido suelo y en el campo del cielo con los rayos del sol se colorea; Y de mi dulce hermano y de mi tierna hermana las caricias; y las que vuestra mano en el albor temprano de mi vida sembró, puras delicias, ¡Oh, madre!; ¡oh, padre mío!
¡No; el valor de la raza sorprendente fulmina, y es cuando surge su alma gigante de Cahuide que, cual furioso monstruo, sin piedad extermina! Se siente batir de alas; el cóndor está herido...
Es por eso que el humus perpetuo desde el surco la arcilla renueva, para hacer que la aurora sea nueva y su fruto un dorado pensíl. II Es tu fuerte hoyada simiente donde crece un arrullo quimero, donde viaja aquel cóndor viajero de tu estirpe de zarza feliz.
CÓNDOR -¡Falaz leyenda! ¡Apócrifa patraña! Robaba entonces yo por valle y cumbre, según mi antigua natural costumbre; monarca de los buitres era yo.
Los países americanos vieron realizarse la tragedia, fueron testigos de la humillación y apadrinaron el cercenamiento de un país respetuoso siempre de las más altas normas del Derecho Internacional, influyendo ingratamente para la Capitulación firmada en Río de Janeiro, que, como ya dijimos, consagraba el triunfo peruano, se destrozaba a un país hermano y se le amputaban regiones vitales de gran porvenir nacional, como son las zonas del Cóndor, de los ríos Santiago y Zamora, las del Marañón y el Amazonas, perdiendo el Ecuador, además, el dominio de la parte navegable de los ríos orientales.
iálogo POETA -Escucha, amigo Cóndor, mi exorcismo; obedece a la voz del mago Mitre, que ha convertido en trípode el pupitre; apréstate a una espléndida misión.
Hijos del gallo de Galia cual los de la loba de Italia placen al cóndor magnífico, que ebrio de celeste azur abre sus alas en el sur desde el Atlántico al Pacífico.
¡Porque ya suena el himno unánime; la generación actual lleva a cuestas, por el camino abonado por los padres sublimes, la América trabajadora; del Bravo a Magallanes, sentado en el lomo del cóndor, regó el Gran Semí, por las naciones románticas del continente y por las islas dolorosas del mar, la semilla de la América nueva!
POETA -No importa; es caso urgente, es una empresa digna de ti, de tu encumbrado vuelo, y de tus uñas; subirás al cielo, escalarás la vasta esfera azul. CÓNDOR -¿Y qué será del paladión en tanto, cuya custodia la nación me fía?