Ejemplos ?
El seppuku formaba parte del bushidō, el código ético de los samuráis, y se realizaba de forma voluntaria para morir con honor en lugar de caer en manos del enemigo y ser torturado, o bien como una forma de pena capital para aquellos que habían cometido serias ofensas o se habían deshonrado.
No son más que maquillajes que sufrió el bushidō a partir de entonces a base de textos, libros (como el conocido "Musashi Miyamoto" de Eiji Yoshikawa o algunas obras de Shiba Ryōtarō), y el cine (Akira Kurosawa, etc...); todos ellos posteriores al Bakumatsu.
El código del bushidō por tanto, no es algo fijo e inamovible, sino que fue evolucionando junto con las artes marciales japonesas y la filosofía unida a ellas, influida esta última por los cambios en el propio país y las nuevas ideas venidas del extranjero.
Se dice que desde pequeño, el bushidō era inculcado a los japoneses de la clase dirigente incluso antes de despegarse del pecho de la madre.
En Occidente se ve con romanticismo esta filosofía, así ocurre con muchas otras nacidas en Oriente (como es el budismo bajo muchas de sus formas y escuelas). No obstante, muchos maestros de hoy ven el bushidō actual como una forma evolucionada de su original propósito guerrero.
El mayor dogma del bushidō radicaba en el aspecto de reforzar la idea que tenían los samuráis de sí mismos como miembros de una élite superior al resto de la sociedad.
En su forma original, se reconocen en el bushidō siete virtudes asociadas: Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.
Solían referirse a los ashigaru como «sus inferiores» y a los extranjeros como «bárbaros». El bushidō además, alentaba a los dirigentes —incluso a los del país— a participar en los conflictos armados.
La prohibición fue levantada pocos años después. Las raíces del bushidō no están nada claras. Lo que sí se sabe es que los postulados fueron cambiando con los años, y que no fue hasta después de la abolición de la casta samurai cuando apareció el código del bushidō escrito como lo conocemos hoy en dia.
Se hizo esto para que el bushidō fuera presentable a ojos de los extranjeros, que llegaban con unas ideas muy diferentes con respecto a la moral y otros aspectos filosóficos, en contraste con los que imperaban en el régimen japonés de la época, que no había pasado por un renacimiento, y que seguía anclado en el feudalismo más extremo.
El bushidō noblemente aplicado es un código moral que actualmente en boca de muchos pueden ser palabras deleznables, pero para otros ojos más sentimentales, hoy en día puede constituir valores de nobleza y humanidad.
Tras el ingreso del Imperio del Japón como potencia beligerante, el gobierno monárquico impulsó la implantación de las férreas doctrinas que se desprenden del bushidō en los diferentes estamentos del Estado y las Fuerzas Armadas, con el fin de dotar a sus diversas instituciones de un espíritu normativo vertical e inflexible que exigiera a sus subordinados los más extremos sacrificios.