busco

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s. m. Umbral de una puerta de esclusa.
Ejemplos ?
Busco algún descubrimiento, algún trabajo inmortal de la razón española, y no le encuentro: es decir, no encuentro hombres como Newton y Galileo; descubrimientos como los de la atracción universal, y el movimiento de la Tierra.
La única diferencia que existe entre ellos y yo es que yo no busco solamente persuadir de lo que diré a los que están aquí presentes, por más que si esto sucediera me encantaría; pero mi objetivo principal es convencerme a mí mismo.
Alguien dirá que dirijo a los esclavos una llamada a la libertad y que busco que los señores caigan de su pedestal, y eso porque ando repitiendo que es preciso que teman al señor, sino que le respeten.
Con razón me tendrían todos por loco, si mientras viejos y mujeres amontonasen carros para fortificar los muros, y la juventud armada puertas adentro esperase o pidiese la señal para salir, mientras que los disparos hostiles golpeasen las puertas y además el sol temblase, todo escavado de minas y pasadizos subterráneos, yo siguiera ocioso y plantease estos problemas: (ejemplo de clásico de silogismo sofistico, que también se encuentra en Eubelides de Megara y en Gellius) Y otras ocurrencias delirantes por el estilo. Pues no te he de parecer menos loco, si busco ahora mi trabajo: también ahora estoy asediado.
Si su sombra necesita lágrimas, bien se puede satisfacer con las mías. = ADEL .-- DON MARTÍN ADEL. Cristiano, busco a Martín Marsilla, que está aquí, según se me dice. ¿Eres tú?
Quiénes son los responsables de la existencia de ese mal, no sé; ni me importa saberlo; expongo y no acuso, busco enmiendas y no culpas.
DON JUAN Yo también, don Diego, os busco, aunque con fin muy diverso; 162 pues un accidente acaso me dijo que de mis celos sois la causa, y de sus iras hoy tomar venganza espero en vos, y así vengativo y no agradecido os quiero.
(Vanse las dos, y sale DON LUIS al paño.) DON LUIS En cada cosa que encuentro toma más cuerpo el delito de mi hija, pues en casa no la he hallado, y me dijo Antonia, aunque amenazada por mí, que había salido disfrazada, con su prima, y que son las dos colijo que por aquí fueron, pero (Va saliendo, y al salir ve a DON DIEGO, y se detiene.) hacia allí a don Diego miro, 177 a quien ofendido busco.
stos versos, lector mío, que a tu deleite consagro, y sólo tienen de buenos conocer yo que son malos, ni disputártelos quiero, ni quiero recomendarlos, porque eso fuera querer hacer de ellos mucho caso. No agradecido te busco: pues no debes, bien mirado, estimar lo que yo nunca juzgué que fuera a tus manos.
De dia ansioso te busco, Bajo tus rejas paseo Y venturoso me creo Si de la reja á traves Alcanzo tu sombra errante, Aun sabiendo ¡vida mia!
“¿Adonde vas, oh hijo?”, dijeron a Sabio Pez-Tierra. “No voy a ninguna parte, sino que busco mi subsistencia”, respondió Sabio Pez-Tierra.
Pero la que se ha dado a un impuro adulterio, de ella, ah, malos dones el leve polvo beba, incumplidos, 85 pues yo de las indignas premios ningunos busco.