Ejemplos ?
Si algún importuno viniera a molestarme mientras la mirada mía reposa en tan deliciosa esfera; si algún genio malo e intolerante, si algún Demonio del contratiempo viniese a decirme: «¿Qué miras con tal cuidado? ¿Qué buscas en los ojos de esa criatura?
Si alguna vez estás triste, si ninguna esperanza angustia tu alma con la expectación del futuro, si el tono de tu alma elevada y contenta de ella misma se mantiene igual noche y día, has llegado a la cima del bienestar humano. Pero si deseas los placeres, si los buscas todos y en todas partes, sepas que te falta tanto en sabiduría como en alegría.
Lo que buscas se reduce a este punto: tú no quieres que se demuestre que el alma es inmortal y que no puede perecer, a fin de que un filósofo que va a morir y muere valientemente, en la esperanza de que será infinitamente más feliz en los infiernos que si hubiera vivido de manera muy distinta a la que ha llevado, no tenga una confianza insensata.
Al verla aparecer, los judíos arrojaron un grito de sorpresa, y Daniel, dando un paso hacia su hija, en ademán amenazante, le preguntó con voz ronca: -¿Qué buscas aquí, desdichada?
VII El cuervo, abandonando su guarida, se abate sobre una de las enhiestas rocas y después de agitar sus alas por tres veces, dice así al caudillo, que lo escucha en silencio y con la frente humillada en el polvo: - Señor de Orisa, poderoso descendiente de los Dheli, conquistadores de la India y protegidos de Vichenú: sé lo que vienes a preguntarme; así, es inútil que me lo refieras. El templo que buscas se halla lejos de este lugar; sigue mis pasos y te mostrare el sitio en que se empezaran las excavaciones.
Buenos, bueno, yo no quiero entristecerte, ni hacerte oír sermones de cuaresma, ni de reforma en día de Carnaval. Ve y diviértete, y si quieres puedo traerte un disfraz de enamorado, por si es el que buscas".
Aparece el Orador) EL ORADOR ¿Adónde quieres ir, joven audaz? ¿Qué buscas en este santuario? TAMINO El reino del amor y de la virtud.
Al verla aparecer, los judíos arrojaron un grito de sorpresa, y Daniel, dando un paso hacia su hija, en ademán amenazante, le preguntó con voz ronca: — ¿Qué buscas aquí, desdichada?
-Tú eres joven, tú eres hermoso -le decía aquélla-. ¿Por qué te consumes en la soledad? ¿Por qué no buscas una mujer a quien ames, y amándote pueda hacerte feliz? -¡El amor!...
¡Y la otra que iba a llegar! -¿A qué vienes?... ¿Qué buscas? -Vengo a cumplir mi promesa. Te cité a las diez, y aquí estoy. Y Ernestina añadió con triste sonrisa: -A ti, Luis, para verte, hay que apelar a estratagemas que repugnan a una mujer honrada.
Servía de amanuense en la escribanía mayor del gobierno, cuyo cargo de escribano mayor era desempañado entonces por el marqués de Salinas, quien pagaba a nuestro joven veinte duros al mes, le daba por ascua del Niño Dios un decente aguinaldo y se hacía de la vista gorda cuando era asunto de que el mocito agenciase lo que en tecnicismo burocrático se llama buscas legales.
Un largo hombre es, al que grandes pleitos infirió hace tiempo el falso parto de un mendaz vientre.” 68A Que a mí, por la fortuna y la desgracia acerba tú oprimido, inscrito este epistolio con lágrimas, me envías, para que a ti, náufrago arrojado a las espumantes olas de la superficie, yo te alivie y del umbral de la muerte te restituya, a quien ni la santa Venus con muelle sueño que descanse, 5 abandonado en lecho célibe, tolera, ni de los viejos escritores con la dulce canción las Musas deleitan cuando tu mente ansiosa vigila: esto grato es para mí, puesto que a mí amigo me dices tuyo, y presentes de las Musas de aquí buscas, y de Venus.