buscador

(redireccionado de buscadores)
También se encuentra en: Sinónimos.

buscador, a

adj./ s. Que se dedica a buscar los buscadores de oro transformaron la economía del lugar.

buscador -ra

 
adj.-s. Que busca
ópt. Anteojo pequeño de mucho campo que forma cuerpo con los telescopios, refractores y reflectores para facilitar su puntería
inform. Servidor de información que utiliza distintos métodos para obtener y almacenar datos sobre páginas web en Internet.
Sinónimos

buscador

sustantivo masculino
(en Internet) rastreador.
Traducciones

buscador

A. SM/F (= persona) buscador(a) de aguawater-diviner
buscador(a) de diamantesdiamond prospector
buscador(a) de fortunafortune-seeker
buscador(a) de orogold prospector
buscador(a) de setasmushroom-gatherer
buscador(a) de talentostalent spotter, talent scout
buscador(a) de tesorostreasure hunter
B. SM
1. (Internet) → search engine
2. (= mecanismo) → scanner
Ejemplos ?
Porque en todos los casos de ocultamiento cabe presumir que en principio se ha efectuado dentro de esas coordenadas; y su descubrimiento depende, no tanto de la perspicacia, sino del simple cuidado, la paciencia y la determinación de los buscadores; y cuando el caso es de importancia, o lo que quiere decir lo mismo a los ojos policiales, cuando la recompensa es de magnitud, las cualidades en cuestión jamás fallan.
Y obedientes a la orden del que, más que hermano, era padre y tutor, retrocedieron hacia el río, acogiéndose al amparo de la providente casa de los expedicionarios, buscadores de trabajo.
O se ganaba su amistad mediante diversas ceremonias e invocaciones, o se celebraba con él algún pacto solemne. De todas maneras, siempre se inclinaba a jugar alguna mala partida a los buscadores de tesoros.
De repente la tierra se desplomaría llenando la excavación, o los buscadores de tesoros huirían aterrorizados ante algún extraño ruido o alguna aparición; algunas veces aparecía el mismo diablo, para llevarse el botín que parecía estar finalmente al alcance de los buscadores, que, sin embargo, al día siguiente no encontrarían el menor rastro de sus trabajos de la noche anterior.
Se enteró de que las habían visitado diferentes veces varios experimentados buscadores de tesoros, que habían oído la historia del negro Samuel, pero ninguno de ellos había tenido éxito; por el contrario, siempre habían fracasado por una u otra dificultad que Wolfert atribuía a que no habían trabajado en tiempo propicio y con el ceremonial adecuado.
Quitada esta, quedó visible la entrada de un subterráneo y una escalera de piedras toscas que se hundía en las tinieblas. Los buscadores de riquezas no habían previsto aquel caso y carecían de luz.
En cuanto a las investigaciones de los buscadores de tesoros, Samuel ignoraba por completo ese aspecto de la cuestión; el precavido Wolfert se cuidó mucho de despertar sospechas; su único deseo era asegurarse los servicios del viejo Samuel para que le guiara, lo que consiguió fácilmente.
Le informó que era necesario guardar el mayor secreto y tomar numerosas precauciones en empresas de esta clase, que el dinero sólo puede desenterrarse de noche, observando ciertas formas y ceremonias: quemar plantas aromáticas, repetir ciertas palabras místicas, y, ante todo, los buscadores de tales riquezas ocultas deben estar provistos de una varilla adivinatoria que tiene la maravillosa propiedad de indicar el lugar exacto donde está enterrado el tesoro.
Si tú ganas, la sociedad pierde. Los buscadores de oro son los enemigos del trabajador honrado, a pesar de las compensaciones y restricciones que puedan haber.
-Esta noche será mala para los buscadores de tesoros -dijo el tabernero, cuando un golpe de viento hizo temblar las ventanas de la casa.
Y hasta allí, de muchas partes iban para intentar convertirse como ellos, en teotihui; algo así como buscadores de la sabiduría; como creadores cual el Teotl; como un lugar donde los seres humanos podían transformarse en manifestaciones de él: creativos, plenos de voluntad y de conciencia solidaria.
Y dentro de la escuela, sea primaria o secundaria, sujetas aún moldes tradicionales que se niegan a transformarse, muy respetables sin duda, porque le dieron origen, la clase de Español, con tan grandes elementos: hipersensibilidad del alumno, lengua y vida misma, rompiendo con la rutina de erudiciones inútiles acostumbrada, que por otro lado la internet tiene a la orden para los buscadores necesitados de saber, debe dar un nuevo giro a la enseñanza lingüístico-literaria, centrándola en la comunicación y en prácticas socioculturales, con el propósito de relacionar íntimamente sus recursos para forjar la madurez completa, intelectual, emocional, sensible y social del adolescente.