burlesco


También se encuentra en: Sinónimos.

burlesco, a

adj. Que implica burla chanza burlesca; episodio burlesco. jocoso

burlesco, -ca

 
adj. fam.Festivo, jocoso, sin formalidad, que implica burla o chanza.

burlesco, -ca

(buɾ'lesko, -ka)
abreviación
que denota burla un gesto burlesco
Sinónimos

burlesco

, burlesca
Traducciones

burlesco

burlesque

burlesco

هزلي

burlesco

burlesk

burlesco

ADJ
1. (= cómico) → funny, comic
2. (Literat) → burlesque
Ejemplos ?
Así de paso, y como quien quiere y no quiere, apuntaremos la historia de cierta conspiración a la que Abascal cortó el vuelo valiéndose de un expediente burlesco y despreciativo.
Sin esperar la respuesta, y a carcajada tendida, corre saltando hasta el extremo opuesto del corredor, torna hasta la mitad, y, escondiendo la carita tras los tallos fibrosos de una iraca que desparramaba sus plumajes tropicales por encima de un aparato a estilo rústico, y señalando con el dedo a sus padrinos, grita con tono burlesco: "¡Hi, hi, hi, son novios, son novios!".
Pero, cuando se agotaba el repertorio burlesco, Dimoni, soñoliento por la digestión de alcohol, lanzábase en su mundo imaginario, y ante su público, silencioso y embobado, imitaba la charla de los gorriones, el murmullo de los campos de trigo en los días de viento, el lejano sonar de las campanas, todo lo que le sorprendía cuando, por las tardes, despertaba en medio del campo sin comprender cómo le había llevado allí la borrachera pillada en la noche anterior.
Es probable que si el fenómeno observado por Galvani lo hubiese sido por hombres vulgares y designado con un nombre burlesco, estaría aún relegado al olvido junto con la varita mágica ¿Cuál es, en efecto, el sabio que no hubiese creído rebajarse ocupándose de la danza de las ranas ?
Esta licencia no será otorgada al soneto, que es lícito y no puede alterar de su cuenta limitada. Y cuando en esto alguna vez ecede, y aumenta versos, es en el burlesco, que en otros, ni aun burlando se concede.
Su poesía religiosa es de carácter litúrgico, pero también profana de tema amoroso y burlesco, aunque se le tiene por un poeta bastante frío; sin embargo destaca su poema Maadanne Melech (Delicias del rey), en que analiza en setenta y tres versos el juego del ajedrez.
Su fugaz paso por el conflictivo Ministerio de Hacienda le mereció el burlesco apodo de Curandero de la Hacienda; durante los años siguientes Villamil sería postergado al más absoluto ostracismo político, siendo cesado en octubre de 1815 como secretario del Consejo de Estado, aunque asumió la representación en la Corte de la Sociedad Económica de Amigos del País de Oviedo, que le mantuvo como director perpetuo desde 1816 a 1820, a pesar de su implacable destierro a Plasencia al poco de cesar como consejero de Estado, donde permaneció un año, y su habitual retiro a Móstoles en los años subsiguientes.
Como escritor se sitúa entre Neoclasicismo y Romanticismo, si bien fue uno de los más destacados detractores de este segundo movimiento, que parodió en distintas obras (la sátira en esdrújulos El Teatro, el poema romántico-burlesco La Bruja, el Duende y la Inquisición).
En los poemas domina lo festivo y burlesco y la parodia mitológica, pero también hay poemas religiosos y fábulas mitológicas serias como la Fábula del Minotauro.
Si bien el tono de la trama es con frecuencia burlesco, otras veces se encuentra latente un inquietante elemento trágico, como en El mercader de Venecia.
A finales del siglo XX se reconocía en claves esenciales del teatro independiente, el cine burlesco y, como modelo didáctico, en la ideología de un teatro completo (basado en el actor y el colectivo), recuperador del poder del gesto y la improvisación, como se percibe en la obra de Meyerhold, Jacques Copeau, Jean-Louis Barrault y, en especial, de Dario Fo.
Discutió por motivos estéticos con Fernando de Herrera, cuyo lenguaje le parecía demasiado artificioso, por lo que le dedicó un soneto burlesco.