bullicioso


También se encuentra en: Sinónimos.

bullicioso, a

1. adj. Que tiene bullicio o causa alboroto ambiente bullicioso.
2. Que es muy nervioso o inquieto.
3. adj./ s. Que promueve o participa en un alboroto.

bullicioso, -sa

 
adj. Que produce bullicio.
Díc. de aquello en que hay bullicio.
Inquieto, desasosegado.
adj.-s. Sedicioso, alborotador.
Sinónimos

bullicioso

, bulliciosa
adjetivo
1 ruidoso, estrepitoso.
Se aplica a lo que causa bullicio o ruido y al lugar en que lo hay.
Traducciones

bullicioso

ausgelassen

bullicioso

boisterous, busy

bullicioso

ADJ
1. (= ruidoso) [lugar] → noisy; [niño] → boisterous
2. (= con actividad) → busy, bustling
Ejemplos ?
Sin compartir el bullicioso júbilo de Mercedes y de Fernando, les acompañó Carlos a la romería, como la víctima se encamina al suplicio.
utor: siempre presente en el sentir de nuestro ser, 1 poema un bullicioso amanecer es todo lo que puedes conseguir, 1 poema la esquizofrenia gana y todo comienza de nuevo, 1 poema la tierra sabe que somos parte de ella, 1 poema la diosa que con su presencia da alegra de vivir, 1 poema la felicidad se consigue con amor y simpleza, 1 poema el deleite de las drogas siempre gana, 1 poema nunca las notas y siempre andan contigo, 1 poema fantasía inolvidable, 1 poema el verdadero amor debe ser muy alegre, 1 poema no siempre es verdad lo que vemos: engaño y duda vienen ...
La criada salió y Antonio, tirando con fuerza del alambre lo hizo pedazos, y mientras el corcho saltaba al techo produciendo un ¡pan! seco, la espuma se desbordaba por el cuello de la botella, con rumor alegre y bullicioso.
El carácter tan pronto retraído y melancólico como bullicioso y alegre de Constanza, la extraña exaltación de sus ideas, sus extravagantes caprichos, sus nunca vistas costumbres, hasta la particularidad de tener los ojos y las cejas negros como la noche, siendo blando blanca y rubia como el oro, habían contribuido a dar pábulo a las hablillas de sus convecinos, y aun el mismo Garcés, que tan íntimamente la trataba, había llegado a persuadirse que su señora era algo especial y no se parecía a las demás mujeres .
Como de ordinario, multitud de carros, bultos de mercancías, básculas, corredores, dependientes, comerciantes, marineros, pescadores, vagos y curiosos forasteros, en el más agitado y bullicioso desorden, le hacen intransitable desde la Ribera al café Suizo.
Alarmado el Rey por los gritos destemplados de la multitud, volvió sin embargo a su calma habitual a la voz halagüeña de un cortesano que le señalaba aquello simplemente como el bullicioso alarido de la canalla que pasa.
El encanto se rompió, desvanecióse todo como el humo, y al bullicioso tropel con las tímidas corzas, sorprendidas en lo mejor de sus nocturno juegos, huían espantadas de su presencia, una por aquí, otra por allá, cuál salvando de un salto los matorrales, cuál ganando a todo correr la trocha del monte.
studiábamos seriamente en el Colegio, sobre todo los tres meses que precedían los exámenes, en los que el gimnasio y los claustros perdían su aspecto bullicioso para no dejar ver sino pálidas caras hundidas en el libro, pizarras llenas de fórmulas algebraicas, y en los rincones, pequeños Sócrates ocupados en discutir con los ateos venidos, no ya de la Jonia, sino de los Andes o del Aconquija .
Bellavista, que se asienta entre el bullicioso ferrocarril, y el callado cementerio; La Magdalena, oculto como un nido en la fronda de los vergeles; Matalechuza, la de los exóticos huertos; Miraflores, con sus alamedas de pinos y sus orientales palmeras; El Barranco, trozo del Edén, suspendido a pico sobre las rocas del océano; Borja, Piedraliza, Bocanegra y otros.
Lope de Aguirre murió en Diciembre de 1561, á los cincuenta años de edad. Era feo de rostro, pequeño de cuerpo, flaco de carnes, lisiado de una pierna y sesgo de mirada, muy bullicioso y charlatán.
Kn conclusión : Ego Polihio no ha nacido para poeta lacrimoso. No es romántica lira de cuerdas de oro la que él maneja, sino alegre, encintada castañuela y bullicioso tamboril.
En el corral saltaban los terneros alrededor de sus madres, saliendo al campo a solazarse algunas horas bajo la vigilancia de un guardián; el mastín gruñía atado aún a la cadena, pero alegre y bullicioso al vernos...