bujía


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bujía

(De Bugia, nombre de una ciudad africana.)
1. s. f. MECÁNICA Pieza del motor de explosión donde salta la chispa eléctrica que inflama la mezcla gaseosa.
2. Vela de cera blanca, de estearina o de alguna grasa vegetal. candela
3. Candelero donde se coloca esta vela.

bujía

 
f. Vela de cera blanca o estearina.
Candelero en que se pone.
ingen. mecán. En los motores de explosión, dispositivo formado por un cuerpo de acero, aislado, en cuyo extremo se hallan los electrodos, conectados a la masa y al distribuidor de encendido, entre los que salta la chispa que inicia la combustión.

bujía

(bu'xia)
sustantivo femenino
1. automóbiles pieza del motor que genera la chispa en los cilindros Hay que cambiarle las bujías al automóvil.
2. vela de cera blanca o de alguna sustancia grasa bujía de estearina
3. candelero en que se coloca la vela una bujía de tres brazos
4. unidad de medida de la intensidad de la luz una lámpara de 15 bujías
Sinónimos

bujía

sustantivo femenino

bujía:

velacandela, hacha, blandón, candelabro, cirio,
Traducciones

bujía

vonkprop

bujía

свещ

bujía

svíčka

bujía

tændrør

bujía

kandelo

bujía

sytytystulppa, kynttilä

bujía

bougie

bujía

נר

bujía

busi, lilin

bujía

ろうそく, 点火プラグ, スパークプラグ

bujía

žvakė

bujía

bougie, kaars

bujía

tennplugg

bujía

sveča

bujía

свећа

bujía

tändstift, ljus

bujía

свічка

bujía

svjećica

bujía

점화 플러그

bujía

หัวเทียนไฟเครื่องยนต์

bujía

buji

bujía

buji

bujía

火花塞

bujía

SF
1. (Aut) → spark plug
2. (Elec) → candle power
3. (anticuado) (= vela) → candle; (= candelero) → candlestick
4. (CAm) (= bombilla) → light bulb
Ejemplos ?
Encendió una bujía, y colocando en torno de la luz una pantalla, se dirigió a la alcoba de puntillas; miró con precaución: Vigo descansa, el rostro vuelto a la pared, las ropas en desorden, caídas las almohadas, pero tranquilo, en apacible sueño: no osó García interrumpir su calma.
La vela de sebo ardía mal, chisporroteando, y la mujer creyó ver una viruta en la bujía; el sebo formaba una punta y se curvaba, y aquello, creía la mujer, significaba que su hijito no tardaría en morir, pues la punta se volvía contra él.
Y confundiendo en su mente sus amagos y alabanzas, ya en risueñas esperanzas, ya en inocente pavor, contemplándose al espejo con la luz de la bujía, así pensaba y decía Margarita en su interior: «¿Conque hay fiestas y banquetes, y nocturnos galanteos, y deliciosos paseos, de esta pared más allá?
Entre él y la bujía en un instante dos cuerpos a la par se interpusieron, que a poco en bambaleo vacilante a la par con estrépito cayeron.
Su mente infantil, curiosa, ansiaba el dulce momento; mas vago remordimiento la roía el corazón, y recostada en su lecho, sin apagar su bujía, luchaba, mas no podía con la loca tentación.
Mientras yo contigo esté, Paréceme, por mi fe, Que no va el mundo tan malo. Bebe, y levanta esos ojos A la luz de la bujía, Volvamos a nuestra orgía, Y...
Cubierto por una capa oscura y con una bujía en la mano, el Rey iba a arrodillarse al lado del sepulcro cada primer viernes del mes.
Entonces envolviéndola en su manto, su cabeza cubriendo con su toca, el dulce acento de su dulce boca dijo a la absorta Margarita así: «TE ACOGISTE AL HUIR BAJO MI AMPARO Y NO TE ABANDONÉ: VE TODAVÍA ANTE MI ALTAR ARDIENDO TU BUJÍA: YO OCUPÉ TU LUGAR, PIENSA TÚ EN MÍ.» Y a estas palabras retumbando el trueno, y rápido el relámpago brillando, del aire puro en el azul sereno se elevó la magnífica visión.
Parece que la real cédula confirmatoria cayó en manos de Monteagudo, y que el ministro la aproximó a la bujía para encender con ella un cigarro.
Menos tipo de héroe de novela, si cabe, era el de don Atilano Bujía, tendero de ultramarinos establecido frente por frente al tugurio de Bonaret.
Y esta náusea se convirtió en horror al salir la luna recogiendo su velo de nubes y distinguir claramente, en la enlazada pareja, las figuras y rostros de don Atilano Bujía y la hermosa zapatera vecina de Clara, rubia como unas candelas y mujer de un marido joven y buen mozo.
Cortóla preciosas flores, la hizo ramilletes bellos, puso escondidos en ellos aromas de grato olor; tendió a sus pies una alfombra, y en un farol que ponía conservaba una bujía con perenne resplandor.