Ejemplos ?
-Pero conviniste en que el Amor desea las cosas buenas y bellas y que el deseo es una prueba de privación. -En efecto, convine en ello.
-¿Qué bienes resultan de la libertad de imprenta? -El denunciar al público todos los abusos. El propagar las buenas ideas. El intimidar a los malos.
—Las medidas, pues —continuo él—, eran buenas en su clase y bien ejecutadas; su defecto estaba en ser inaplicables al caso y al hombre.
La madre y la hija se guiñaron, y la primera respondió apaciblemente: -Voy a dar a usted ejemplo de obediencia y de juicio. Buenas noches, señor Capitán; hasta mañana.
Es bello si se ama obedeciendo a las leyes de la honorabilidad, y feo si se ama faltando a ellas; porque no es honrado conceder sus favores a un hombre vicioso y por malos motivos, y es honorable rendirse por buenas causas al amor de un hombre que practica la virtud.
Concluye y firma tratados, concordatos y otras negociaciones requeridas para el mantenimiento de buenas relaciones con las organizaciones internacionales y las naciones extranjeras, recibe sus ministros y admite sus cónsules.
- El municipio de Aguas Buenas; los barrios San Antonio, Río Cañas, Bairoa, Cañabón, Cañaboncito y Beatriz de Caguas y los sectores censales 2011, 2029, y parte de los sectores censales 2004, 2005, 2013 y 2015 del barrio Pueblo de Caguas.
Toda persona tiene derecho a profesar su fe religiosa y cultos y a manifestar sus creencias en privado o en público, mediante la enseñanza u otras prácticas, siempre que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden público.
tro día, no pareciéndome estar allí seguro, fuime a un lugar que llaman Maqueda,adonde me toparon mis pecados con un clérigo que, llegando a pedir limosna, me preguntó si sabía ayudar a misa. Yo dije que sí, como era verdad; que, aunque maltratado, mil cosas buenas me mostró el pecador del ciego, y una dellas fue ésta.
-preguntole la señora Rosario la Lechuguina, una de las más caracterizadas ex buenas mozas del barrio, hembra que apenas si conservaba ya huellas visibles de sus pasados esplendores.
El de los Bigotes contempló de nuevo y fijamente al Matraca y, tras algunos instantes de incertidumbre, exclamó dirigiéndose al recién llegado: -Güeno, pos mándale a decir al Tomatera con el charrel del Canilla, que se ponga en el flemón una pasa de Corinto, que son mu buenas las de Corinto pa esa clase de flemones.
Aquellas buenas gentes no sabían una sola palabra de lo ocurrido algunas horas antes en los Chaparrales: sin duda Cayetano y los suyos habían flanqueado la venta en su huida y habían ido a guarecerse a algunos de los pueblos próximos.