bronce

(redireccionado de bronces)

bronce

(Del ital. bronzo < lat. aes Brundusi, bronce de Brindisi.)
1. s. m. METALURGIA Aleación de cobre y estaño, y a menudo de otros elementos, como el cinc o el fósforo.
2. ARTE, ESCULTURA Estatua o elemento artístico realizado con este material.
3. culto Campana, cañón de artillería, clarín o trompeta.
4. bronce de aluminio METALURGIA Aleación de cobre y aluminio, de color semejante al oro.
5. escribir en bronce Retenerlo en la memoria.
6. ser un bronce 1. Ser duro, inflexible e insensible. 2. Ser fuerte e infatigable en el trabajo.

bronce

 
m. metal. Aleación de cobre y estaño, muy tenaz y sonora.
b. art. fig.Estatua o escultura de este material.
dep. Medalla de este material que corresponde al tercer premio en una competición deportiva.

bronce

('bɾonθe)
sustantivo masculino
1. metal de color amarillo rojizo, aleación de cobre y estaño estatua de bronce
2. arte estatua u otra obra de este metal amarillo rojizo Inauguraron un bronce en honor al prócer.
3. tercer premio o medalla de una competición El equipo local se quedó con el bronce.
Traducciones

bronce

bronze

bronce

bronze, airain

bronce

bronzo

bronce

bronz

bronce

bronze

bronce

Bronze

bronce

pronssi

bronce

bronca

bronce

ブロンズ

bronce

청동

bronce

brons

bronce

bronse

bronce

brąz

bronce

bronze

bronce

brons

bronce

ทองสัมฤทธิ์

bronce

bronz

bronce

đồng thiếc

bronce

青铜

bronce

Бронз

bronce

青銅

bronce

SM
1. (= aleación) → bronze
una medalla de broncea bronze medal
ligar bronce (Esp) → to get a suntan
ser de bronceto be inflexible, be deaf to all appeals
bronce de campanabell metal
bronce de cañongunmetal
bronce doradoormolu
2. (= latón) → brass
3. (Mús) → brass instruments
4. (Arte) → bronze, bronze statue
5. (= moneda) → copper coin
6. (LAm) (= campana) → bell
Ejemplos ?
Y al decir esto sonreía Dolores y le amenazaba a Pepa con el dedo índice, un dedo digno de ser reproducido en mármoles y en bronces.
Su presencia le da nuevo entusiasmo, nuevo amor a la gloria, audacia doble; y ardiente inspiración da sus cinceles mágico acierto en mármoles y bronces.
Los sátiros y ninfas de las antiguas fontanas parecen estremecer sus bronces con palpitaciones de carne viva en esta luz misteriosa; ríe el mármol de la Venus y los amorcillos al deslizarse por su pálida superficie los estremecimientos de la brisa, acompañados de un cabrilleo de resplandores y movibles sombras; refléjanse invertidas en la dormida agua de los grandes tazones las desnudeces mitológicas, las canastillas de flores de piedra, como adornos de mesa, de blanco biscuit, montados sobre bases de veneciano espejo.
Cuando mi diestra, al son triunfal de los preñados bronces, en sangre bañe la mortal palestra, misteriosa deidad, ¿te hallaré entonces?
Y en vez de bronces bastardos hace que en su campo suene dulce voz, que la victoria le previno desta suerte: Desarmado y ciego, Amor vencerá mejor.
Los valientes de luciente acero armados, los granaderos invictos, los belígeros caballos, los atronadores bronces y los caudillos bizarros, que las elevadas crestas de Mont-Cení y San Bernardo camino fácil hicieron, que las ondas humillaron del Vístula y del Danubio, del Mosa, del Rhin y el Arno, no pueden la mansa cuesta trepar del collado manso de Bailén, ni al pobre arroyo del Herrumbrar hallar vado.
Se habían dividido a través de las salas y contemplaban los mosaicos, los bronces, los frescos de las paredes de la ciudad muerta, según les dictaba su capricho, y cuando uno de ellos había hecho un descubrimiento curioso, llamaba a sus compañeros con gritos de alegría, escandalizando a los taciturnos ingleses y a los tranquilos burgueses dedicados a hojear su catálogo.
Contrastando con los magníficos vidrios biselados, los relucientes bronces, las claras bombas de cristal raspado y las barnizadas anaquelerías que poco a poco, van echándose los demás industriales de Marineda, la quincallería conserva sus maderas pintadas toscamente de azul, sus turbios vidrios de a cuarta, su piso de baldosa fría y húmeda, sus sillas de Vitoria y su papel, despegado en parte, de un color barquillo, que el tiempo trueca en tono arcilloso indefinible.
No son tanto las tapicerías que se destiñen en el vestíbulo, ni los salones suntuosos, ni los bronces, los mármoles y los cuadros de la galería, ni el gabinete del extremo oriente con sus sederías chillonas y sus chirimbolos extravagantes, ni las colecciones de armas y de porcelanas, ni mucho menos tu biblioteca ni las aguafuertes y dibujos que te encierras a ver por semanas enteras.
¡Oh, cómo el Genio imitador entonces El inmenso caudal que en sí atesora Desplegará, y en mármoles y en bronces La efigie hermosa y los ilustres hechos Dará de la inmortal restauradora!
No son las obras literarias ó artísticas de primer orden las que más atraen la codicia de los editores: son las novelas naturalistas, las estampas obscenas, la música trivial, los mármoles y bronces que sólo figuran en el cuadro del arte por una condescendencia de la terminología.
Otra poesía es dublé y piedras falsas, y no riquísima joya del espíritu: es, como dijo un crítico, imitar en migajón de pan los mármoles y bronces de los grandes escultores.