bronca


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bronca

1. s. f. Reprimenda fuerte con su insolencia se acabaron ganando una buena bronca del director de la escuela. regañina
2. Discusión o riña ruidosa ¡menuda bronca se montó en el hemiciclo parlamentario! altercado, reyerta, trifulca
3. Protesta colectiva y ruidosa del público en un espectáculo o en cualquier acto público. abucheo

bronca

 
f. fam.Riña, disputa.
Reprensión áspera.
En los espectáculos o asambleas, protesta ruidosa del público.

bronca

('bɾonka)
sustantivo femenino
1. represión severa, desaprobación Echó la bronca a un empleado.
2. pelea o discusión violenta Los alumnos armaron una bronca.
3. desaprobación ruidosa de un acto público El público lanzó una bronca a los cantantes.
4. rabia o resentimiento contra alguien No aprobé porque la profesora me tiene bronca.
Sinónimos

bronca

sustantivo femenino
2 reprensión, regañina, reprimenda, andanada (col.).
Se ordenan de menor a mayor grado. Bronca se utiliza cuando se tratade una reprensión áspera; habitualmente va acompañado de los verbos armar o echar. Ejemplo: me echaron una bronca en el trabajo. Andanada tratándose de la bronca agria, severa o brusca; se utiliza habitualmente con el verbo soltar. Ejemplo: le soltaron una andanada por haber llegado tarde a casa.
Traducciones

bronca

hádka

bronca

klammeri

bronca

Schrott

bronca

riita

bronca

svađa

bronca

けんか

bronca

싸움

bronca

ruzie

bronca

bójka

bronca

rixa

bronca

gräl

bronca

การต่อสู้

bronca

kavga

bronca

cuộc cãi lộn

bronca

争吵, 愤怒

bronca

гняв

bronca

憤怒

bronca

כעס

bronca

SF
1. (= follón) → row
armar una broncato kick up a fuss
se armó una bronca tremendathere was an almighty row
buscar broncato be looking for a fight, be spoiling for a fight
dar una bronca a algn (Teat, Taur) → to give sb the bird
2. (= regañina) → ticking off
nos echó una bronca fenomenalhe came down on us like a ton of bricks
3. (= ruido) → racket
4. (Cono Sur) (= rabia) → anger, fury
me da broncait makes me mad
Ejemplos ?
Vete, ligera brisa; quiero estar solo. Fuése la brisa, pero en la cabellera bronca del vagabundo quedó apresada la angustia humana.
Si yo le gusto a usté tanto, usté me gusta a mí mucho; y si yo le gusto a usté y usté me gusta a mí, pos no habrá bronca en los tendíos; porque como Curro y mi comadre...
Entonces vi uno que se encontraba ubicado en un escritorio de color ocre y fascinado comencé a leer su título… Historias de la brujita Brujilda y los bravucones libreros Eran crónicas de brujerías en broma, escritas en acertijos por una brujita escritora. En mi libreta escribí algunos que me parecieron muy chistosos: -Que la bronca cobra se vuelva una liebre súper libre.
Llegó ligera brisa; y a los pulmones del vagabundo penetró algo asfixiante; oyó que en las madejas de su cabellera bronca gemía una voz extraña.
Mi tío abadió dos billetes de veinticinco. – Tampoco es bastante: no ha habido ni una sola bronca. Mi tío alargó un tercer billete de veinticinco, y entonces el maestro le entregó su bastón y se despidió.
Si ha cesado la chillería del deletreo, es para empeorar: la voz de Toto, atascada por el desarrollo de las glándulas parótidas, se destaca bronca y cerril sobre ese fondo de ruidillos a cual más fastidioso...
¡Animal, despiértate! -¡Eh! -exclamaba el reig entre dos ronquidos con su bronca voz de borracho. -Que te despiertes. Hay por ahí un belén de mil demonios.
- No te abriremos,- exclamaron, - no eres nuestra madre. Ella tiene una voz suave y cariñosa, y la tuya es bronca: eres el lobo. Fuese éste a la tienda y se compró un buen trozo de yeso.
«Por aquí caminarás, frente a esta esquina no debes pasar, a tal 'fioca' no hay que saludarlo. No armes bronca con esa mujer». Todo hay que enseñárselo.
M.A.B.: Yo me asombraba a mi misma de que estuviera tranquila. Con una bronca muy, muy grande, por la imposibilidad de poder tener aunque sea una mínima reacción.
—¡Yo!, replicó la condesa con voz descompuesta y cóncava. —Vos misma», le dijo el conde con voz iracunda y bronca. Postróse Sancho de hinojos, sentencia tan horrorosa al escuchar, pero en vano, nada a don García asombra.
Saltó irritado del lecho y asomóse con faz torva por la ventana, exclamando con voz enojada y bronca: «¿Quién es, a quién diablos busca?», y otra voz, dulce, armoniosa, como el rumor de las aguas y el murmullo de las hojas, «yo», dijo desde la calle, a cuya sílaba sola en las venas de Genaro helóse la sangre toda.