bridón

(redireccionado de bridones)

bridón

1. s. m. EQUITACIÓN Persona que va montada a la brida.
2. EQUITACIÓN Brida pequeña que se pone a los caballos.
Traducciones

bridón

SM [de caballo] → snaffle (Mil) → bridoon
Ejemplos ?
Con el son de los carros rechinantes Mézclase el relinchar de los bridones; Brillan al sol cuchillas fulgurantes, Suenan en las aljabas los arpones.
El uso de sillas de montar no estaba extendido, y normalmente llevaban una manta cinchada al lomo del caballo, aunque en algunas representaciones se aprecian sillas de estilo helénico. También utilizaban bridones, con barras en forma de luna creciente.
Ya se abren otra vez las puertas de las cárceles, y los combatientes con túnicas de distinto color, lanzan sus bridones a toda rienda.
Hera picó con el látigo a los bridones, y abriéronse de propio impulso, rechinando, las puertas del cielo de que cuidan las Horas —a ellas está confiado el espacioso cielo y el Olimpo— para remover o colocar delante la densa nube.
Bajaron de sus andamios el Rey, la Reina y la Corte, damas, caballeros, pajes, obispos y embajadores. De manos de los donceles recibiendo los bridones, conducir de allí a las damas como enantes se proponen.
Merced a esta fortaleza, Pólux y el infatigable Hércules escalaron las celestes mansiones, y Augusto, reclinado entre tales héroes, apura el néctar de los divinos banquetes; por ella mereció el padre Baco que los tigres, doblando al yugo su indócil cuello, lo condujeran en su carro, y que Quirino triunfase del Aqueronte, arrastrado por los bridones de Marte, gracias a la elocuencia desplegada por Juno en la asamblea de los dioses.
No tengo aquí bridones ni carros que me lleven, aunque en el palacio de Licaón quedaron once carros hermosos, sólidos, de reciente construcción, cubiertos con fundas y con sus respectivos pares de caballos que comen blanca cebada y avena.
Pronto llegó al Ida, abundante en fuentes y criador de fieras, al Gárgaro, donde tenía un bosque sagrado y un perfumado altar; allí el padre de los hombres y de los dioses detuvo los bridones, los desenganchó del carro y los cubrió de espesa niebla.
Hay una vasta gruta en lo hondo del profundo mar entre Ténedos y la escabrosa Imbros; y al llegar a la misma, Poseidón, que bate la tierra, detuvo los bridones, desunciólos del carro, dióles a comer un pasto divino, púsoles en los pies trabas de oro indestructibles e indisolubles, para que sin moverse de aquel sitio aguardaran su regreso, y se fue al ejército de los aqueos.
Franceses y españoles dispararon sus armas a un mismo tiempo, sembrando la tierra de cadáveres: la caballería aprovechó este momento para llegar al pie de la muralla, presumiendo sin duda poderla saltar con sus impetuosos bridones: centenares de piedras derrumbaron a caballos y jinetes: éstos empezaron, por su parte, a degollar a mansalva, y en aquel supremo tumulto, en medio de aquel estrago, de aquel torbellino, de aquella confusión, he aquí que estalla, por último, el tremendo cañonazo, produciendo un estampido fragoroso y llevando la muerte a sitiados y sitiadores.
Tascan espumoso el freno impacientes los bridones, henchir queriendo su seno con los belicosos sones de que el aire tragan lleno.
Vadearon el Tíber sus bridones; yerta a sus pies la tierra enmudeció; su sueño con fantásticas canciones la fada de los triunfos arrulló.