brida

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brida

(Del fr. bride < germ. bridle.)
1. s. f. EQUITACIÓN Freno del caballo, formado por la cabezada, el bocado y las riendas, que sirve para sujetar la cabeza del animal.
2. Reborde circular en el extremo de los tubos metálicos para acoplarse con otros.
3. MEDICINA Filamento membranoso que se forma alrededor de las heridas y abscesos.
4. a la brida loc. adv. EQUITACIÓN Modo de montar a caballo en silla de borrenes con los estribos largos.
5. a toda brida loc. adv. coloquial A todo correr a toda brida aplazó todas las citas de la semana y tomó el último avión.

brida

 
f. Freno del caballo con las riendas y el correaje para sujetar la cabeza del animal.
A toda brida.fig. A todo correr.

brida

('bɾiða)
sustantivo femenino
1. horsemanship conjunto de correas para dirigir el caballo Toma al caballo de la brida.
2. mecánica reborde en los tubos de metal La brida sirve para acoplar tubos.
Traducciones

brida

bridle, bit, cable tie, flange, collar, fishplate, rein

brida

Zaum

brida

bride

brida

фланец

brida

Flens

brida

flange

brida

شفة

brida

φλάντζα

brida

фланец

brida

法兰

brida

法蘭

brida

flange

brida

フランジ

brida

플랜지

brida

fläns

brida

SF
1. [de caballo] → bridle
ir a toda bridato go at top speed
tener a algn a brida cortato keep sb on a tight rein, keep sb under strict control
2. (Téc) (= abrazadera) → clamp; [de tubería] → flange
3. (Ferro) → fishplate
4. (Med) → adhesion

brida

f (adherencia) adhesion
Ejemplos ?
Una mañana del mes de mayo de 1852, es decir, cuatro años después de la escena que acabamos de reseñar, cierto amigo nuestro (el mismo que nos ha referido la presente historia) paró su caballo a la puerta de una antigua casa con honores de palacio, situada en la Carretera de San Francisco de la villa y corte, entregó las bridas al lacayo que lo acompañaba, y preguntó al levitón animado que le salió al encuentro en el portal: -¿Está en su oficina don Jorge de Córdoba?
"¡Mi padre!", clamó en voz baja, y el viejo en la cerradura metió la llave pidiendo a sus gentes que le acudan. Un negro por ambas bridas, tomó la cabalgadura, cerróse detrás la puerta y quedó la calle muda.
Y dicho esto, convulso, descompuesto, jadeante, rendido por el supremo esfuerzo que hubo de hacer para ponerle bridas a su cólera, salió del hondilón del Tapete deseando tropezarse con alguno en quien poder saciar la ira que se le retorcía en el corazón como una serpiente de fuego.
Cuatro minutos después, al pasar por el Carrizal de Baquíjano, una lluvia de balas cayó sobre el carruaje. El cochero torció bridas, y a escape tomó el camino del Callao.
La diosa retrocedió turbada y afligida; Iris, de pies veloces como el viento, asiéndola por la mano, la sacó del tumulto cuando ya el dolor la abrumaba y el hermoso cutis se ennegrecía; y como aquélla encontrara al furibundo Ares sentado a la izquierda de la batalla, con la lanza y los veloces caballos envueltos en una nube, se hincó de rodillas y pidióle con instancia los corceles de áureas bridas: —¡Querido hermano!
Su cabeza, aristocrática y hermosa, parecía pulimentada por el dolor, la reflexión y el estudio; érase una cabeza amarilla, medio calva y medio cana, surcada de arrugas y cruzada por hinchadas venas, prominentes, que indicaban fortaleza y resolución, viniendo a ser, para quien conociera la vida de aquel hombre, las tirantes bridas con que una voluntad de hierro tenía a raya sus pasiones.
Por delante salía argéntea lanza, en cuya punta ató la diosa un yugo de oro con bridas de oro también; y Hera, que anhelaba el combate y la pelea, unció los corceles de pies ligeros.
-Buenas tardes, proigio -dijo el recién llegado, casi haciendo meter a su potro la cabeza por entre los hierros de la ventana, y después, apeándose de él con la misma agilidad que hubiese podido hacerlo un acróbata, arrojó las bridas sobre las crines de su cabalgadura y añadió al par que se desentumecía las piernas, taconeando fuertemente sobre el empedrado: -Que un divé bendiga a la reina del rocío...
Caminaba al tranco de su montura; y en el instante que bajaba la barranca por las inmediaciones de dos colosales ombúes, más hacia el Norte del antiguo muelle de piedra, por su actitud melancólica y por el descuido con que dejaba descansar las bridas sobre las crines de su Oscuro, con nadie habría podido comparársele con mayor exactitud que con el Hipólito de Racine, cuando condenado a la muerte por el Destino salía gobernando sus corceles por las puertas de la ciudad de Tresena.
Currito no contestó al ventero, y entregándole a éste las bridas de su cabalgadura, díjole con acento un tanto imperativo: -Jágame usté la mercé de llevar esta probetica a la cuadra y de enmantarla, que viée chorreando la probe, que bien se lo merece, que si no es por ella a estas horas estoy yo tan necesitao de usté como de mí el lucero matutino.
Mas a sus voces haciendo Guzmán las orejas sordas, como hombre sereno y ducho en semejantes maniobras, colocándose a ambos lados, la vista y la mano prontas caballero y escudero, al enfilar la carroza con un instantáneo arrojo asiendo las bridas rotas, a una yegua el caballero, y el escudero a la otra, consiguieron, lastimándolas, pararlas, y a mucha costa.
Como tan buenos vasallos, de las damas requerimos las bridas de los caballos; y pues a aquesto venimos, o combatir o soltallos.» Y echando el guante en la arena, brida volviendo a su gente, el campo en torno resuena con largo aplauso, que llena cuanto el sol resplandeciente.