bribón


También se encuentra en: Sinónimos.

bribón, a

(Derivado de briba.)
1. adj./ s. Que engaña, estafa o roba el bribón tiró del bolso y salió corriendo. granuja, pillo
2. Que es pícaro o astuto el muy bribón no ha dicho nada de la trastada. picarón, tunante

bribón, -bona

 
adj.-s. Haragán, dado a la briba.
Pícaro, bellaco.

bribón, -bona

(bɾi'βon, -'βona)
abreviación
que engaña o estafa El vendedor bribón nos estafó con el auto.
Traducciones

bribón

drôle

bribón

Rascal

bribón

Калпазанин

bribón

/ona
A. ADJ
1. (= vago) → lazy
2. (= criminal) → dishonest, rascally
B. SM/F
1. (= vagabundo) → vagabond, vagrant
2. (= holgazán) → loafer
3. (= granuja) → rascal, rogue
Ejemplos ?
El niño que no piensa en lo que sucede a su alrededor, y se contenta con vivir, sin saber si vive honradamente, es como un hombre que vive del trabajo de un bribón, y está en camino de ser bribón.
¡Date prisa, bribón!» A lo que el cochero sólo contestaba: «¡Ay, señorito!...», sacudiendo la cabeza y arreando con las riendas a su caballo, tan peludo como un perro de lanas.
-repetía amenazando y ganando la puerta de su casa- ¡Ya verá con el juez! ¡Lo voy a arrastrar a tribunales, gran bribón! De mientras el vigilante -para que no volviese a principiar la tunda- separaba y acompañaba a Gancedo, que iba bufando y resollando, con la cara llena de sangre como pescuezo de mancarrón acosado por los tábanos...
Sobre todo Octavien parecía lleno de estupor y seguía maquinalmente al guía como sonámbulo, sin escuchar la retahíla monótona y aprendida de memoria que aquel bribón recitaba como una lección.
le preguntó el agiotista.- No. señor, es de Rubens, contestó el necesitado.— ¡Ah, bribón! Lar- gúese ahorita mismo antes que lo mande á la comisaría.
FRIESHARDT.–– (Gritando.) ¡A motín... socorro! STAUFFACHER.––Grita hasta que revientes, bribón. ROESSELMAN y MELCHTHAL... ¿Quiéres callar?
Esta última misiva me la devolvió el lacayo, con las siguientes palabras escritas al dorso del sobre: el muy bribón se había ido al campo con su amo.
– No, –contestó mi abuelo–, no la traigo. Pero le traigo el recibo que Sir Robert me dio. – ¿Cómo bribón? ¡El recibo de Sir Robert!
-Que se venga a vivir conmigo como si fuese soltera -dijo la madre-, es mi hija, y como tal estará en mi casa. ¡Vaya con ese asqueroso bribón, que la ha plantado!
El bribón de Ramírez, en quien diviso no sé qué semejanza de Lizaur, me acaba de salir ahora diciendo, después de cinco meses, que se han quedado en Burdeos catorce cajones; y entre éstos quiere la desgracia que sea uno el que contenía mi ropa nueva de paño (de que es resto la que ahora va en el baúl Nº 7), el paño en pieza para vestido para Ud., Juan, Ríos, para otras varias cosas, etc., pero hablar de Ramírez es el mar.
CELESTINA Teneos, que aun no está aclarado todo, y en esta ocasión nada oculto ha de quedar. (Aparte.) Así me pienso vengar, señores, deste bribón.
– Está claro –continuó– que nosotros los hombres de leyes damos un uso muy prolongado a nuestros trajes gracias a la toga bajo la que los llevamos mientras los tejidos resisten y se mantienen las costuras; es por ello y porque es necesario que todo el mundo viva, incluso los ladrones, y, por tanto, los pañeros–calceteros, que no regatearé los seis escudos que maese Goubard me pide; a los que añado, además, generosamente un escudo falso para el dependiente con la condición de que no lo cambie perdiendo, sino que lo haga pasar por bueno a algún burgués bribón, empleando para ello todos los recursos de su ingenio; si no es así, me quedo el citado escudo para la colecta de mañana domingo en Nôtre–Dame.