breva

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breva

(De lat. bifera < bis, dos + ferre, dar fruto.)
1. s. f. BOTÁNICA Primer fruto anual de la higuera, dulce y agradable al paladar.
2. BOTÁNICA Bellota temprana.
3. Cigarro puro algo aplastado y poco apretado.
4. coloquial Ganga o ventaja lograda con poco esfuerzo.
5. más blando que una breva loc. adj. coloquial 1. Se aplica a alguien que, con facilidad, se deja persuadir por otros. 2. Se refiere a la persona que, habiendo defendido tenazmente una idea, la abandona.
6. no caer a una persona una o esa breva coloquial No tener la suerte necesaria como para que algo le beneficie no le caerá la breva de conseguir el premio.

breva

('bɾeβa)
sustantivo femenino
1. botánica fruto primero que cada año da la higuera La breva es más grande que el higo.
2. cigarro puro aplastado y poco apretado La breva se elabora con tabaco muy obscuro.
Sinónimos

breva

sustantivo femenino
1 (fruto) albacora.
Traducciones

breva

fiorone

breva

SF
1. (Bot) → early fig
¡no caerá esa breva!no such luck!
pelar la breva (Cono Sur) → to steal
poner a algn como una brevato beat sb black and blue
2. (= puro) → flat cigar (Caribe) [de calidad] → good-quality cigar
3. (LAm) (= tabaco) → chewing tobacco
4. (= puesto) → plum, plum job; (= gaje) → perk
5. (= cosa fácil) es una brevait's a cinch, it's a pushover
para él es una brevait's chickenfeed to him
Ejemplos ?
El mismo santo, al venir con su puntualidad acostumbrada, ha traído en el morral excelentes brevas, y es tan fino y liberal, que dice que para el año que viene traerá lo mismo.
Harto se deja comprender, después de lo dicho, que si bien son la desesperación de los horteras, por lo que les hacen plegar y desplegar, en cambio, de higos a brevas compran algo; de lo cual, sin que yo se lo demostrara, debían estar convencidas «las gentes», si se tomaran la molestia de observar cómo estas chicas se despiden en los establecimientos que frecuentan: «Conque dice usted que el último precio de este corte es tal, y el de este otro cual, y que nos dará en tanto las mangas y en cuanto los pañuelos...
(De autor anónimo) Mutatis mutandis, cuatro cuartos de lo mismo que el enamorado poeta habría hecho yo, hace justamente siglo cabal, si el apóstol de las llaves, mientras limpiaba de moho a éstas por el poco uso que de ellas hace el portero, pues sé de buena tinta que en los tiempos que vivimos sólo de higos a brevas se abren las puertas del cielo para dar entrada a un justo, si San Pedro, repito me hubiera dicho que esa Historia del Perú era pura filfa, y que nunca, ni en soñación la escribiera el agustino monje del convento de Lima, fray Juan de Dios Urías, colombroño por el apellido del famoso capitán cuya mujercita, hembra de bonita lámina y de saleroso reconcomio, trabucó el seso al bíblico y santo Rey David.
De suerte que viene conmigo y esta noche se queda a dormir en mi casa. Mañana, de que sean las nueve, te le traigo con un cesto de brevas que te van a saber a gloria.
-preguntó Roseta al chiquillo que jugaba cerca de ella. -Y quiero irme con él. Las brevas de «yayo» son las más dulces y las más gordas que hay. -No quede por mí.
Lo mejor de las comidas delicadas en cuya elaboración intervenía Frutos -que casi siempre consistían en chocolate sin harina, conservón de brevas y longanizas-, era para mí.
Para el regalo del hombre Tengo muchas cosas buenas: Tengo pavos y capones, Gallinas y pollas tiernas, Pollos, liebres y conejos Y toda clase de pesca; Cerdos, vacas y carneros, Muchos cabritos y ovejas, Cerezas, brevas, duraznos, Uvas, higos y camuesas.
Pero, hija, esto de no vernos más que de higos a brevas, y estar una siempre volada pensando si le fusilarán o se enredará con otra por esos mundos de Dios, y una se quedará para vestir imágenes, ¡es para matar un caballo!» Así discurrían y se lamentaban las solteras; y en cuanto a las casadas, discurrían y se lamentaban de este otro modo: ¡Jesús, Jesús, esto no se puede sufrir!
no sacaba almanaque ni decía que en Troya y los Alfaques verían abundancia de pepinos y brevas, muchas lentejas en París y en Tebas, y que cierta cabeza de importancia, sin decirnos adónde, faltaría; que por mujeres Venus prometía pendencias y disgustos, como si por sus celos o sus gustos fuese en el mundo nuevo.
Jeremías 24 1 MOSTROME Jehová, y he aquí dos cestas de higos puestas delante del templo de Jehová, después de haber trasportado Nabucodonosor rey de Babilonia á Jechônías hijo de Joacim, rey de Judá, y á los príncipes de Judá, y á los oficiales y herreros de Jerusalem, y haberlos llevado á Babilonia. 2 La una cesta tenía higos muy buenos, como brevas; y la otra cesta tenía higos muy malos, que no se podían comer de malos.
Don Francisco de Toledo, a quien tildaban de nepotismo, porque las mejores brevas y los bocados más suculentos de esta tierra los repartía entre sus allegados y amigos, se mordió el belfo y tragó saliva.
-Bueno (repuso el herrero); hazme un favor; ínterin me despido de mi mujer, que es una celtibera que me quiere tanto como la gente de esta tierra a la dominación extranjera, y se alegraría me llevara el mismo Satanás, chúpate unas cuantas brevas; son riquísimas.