bretón

bretón, a

(Del fr. breton.)
1. adj. De Bretaña, región francesa.
2. s. Persona natural de esta región.
3. s. m. LINGÜÍSTICA Lengua de origen céltico, de la familia indoeuropea, hablada en la parte occidental de esta región.

bretón, a

(De brotón, aumentativo de brote.)
1. adj / s. f. BOTÁNICA Se aplica a la variedad de la col, cuyo tronco echa muchos brotes.
2. s. m. BOTÁNICA Renuevo de esta variedad de col.

bretón, -tona

 
adj.-s. De Bretaña.
De una primitiva raza celta pobladora de Inglaterra. (V. Gran Bretaña.).
m. ling. Lengua céltica hablada en Bretaña.
Traducciones

bretón

Бретонски

bretón

bretó

bretón

Bretonština

bretón

bretonsk

bretón

Bretonisch

bretón

Breton

bretón

bretoni

bretón

breton

bretón

bretone

bretón

ブルトン語

bretón

Bretoens, Bretons

bretón

bretonsk

bretón

bretão

bretón

bretonščina

bretón

bretonska

bretón

布列塔尼語, 布列塔尼语

bretón

/ona
A. ADJ & SM/FBreton
B. SM
1. (Ling) → Breton
2. bretones (= coles) → Brussels sprouts
Ejemplos ?
Muchas son las provincias de España que en esta bella exposición humana se hallan representadas por alguna obra maestra; pero Castilla, la clásica Castilla, si por sus polvos famosos tenía un altar erigido en cada corazón de estos comerciantes, hoy resuena su nombre con el mismo entusiasmo hasta en el de los más profanos a la ciencia que, como dice Bretón de los Herreros, estriba en dos vocablos: daca y toma .
Y mientras unos importan bizantinismos de cascarilla y otros cultivan casticismos librescos, alimenta el pueblo su fantasía con las viejas leyendas europeas de los ciclos bretón y carolingio, con héroes que han corrido el mundo entero, y mezcla á las hazañas de los doce Pares, de Valdovinos ó Tirante el Blanco, guapezas de José María y heroicidades de nuestras guerras civiles.
«Sucedió, pues, que la Colindres, que así se llamaba la amiga del alguacil, pescó un bretón unto y bisunto; concertó con él cena y noche en su posada; dio el cañuto a su amigo; y, apenas se habían desnudado, cuando el alguacil, el escribano, dos corchetes y yo dimos con ellos.
En este dulce instante alegres todos, «Victoria, exclaman, al bretón vencimos»; esta voz se difunde, y por las calles se oye «Victoria» repetir a gritos.
Aquélla era la chaqueta de faldoncillos bruscamente cortados y cuyos bolsillos bailotean sobre los riñones, la chaqueta de paño azul clásica en Bretaña; el chaleco de basto paño de Ruan, la camisa de lino cerrada con un corazón de oro, el gran cuello arrollado, los pendientes, los gruesos zapatos, el pantalón de lino azul crudo desigualmente desteñido, todas esas cosas, en fin, humildes y fuertes que constituyen el traje de un bretón pobre.
Pidió el bretón unos follados de camuza que había puesto en una silla a los pies de la cama, donde tenía dineros para pagar su libertad, y no parecieron los follados, ni podían parecer; porque, así como yo entré en el aposento, llegó a mis narices un olor de tocino que me consoló todo; descubríle con el olfato, y halléle en una faldriquera de los follados.
Pensó que su prima había podido oírla levantarse e ir a la ventana, adivinó a la solterona e hizo a Brigaut aquella seña de espanto a la cual el joven bretón se apresuró a obedecer sin comprender nada.
Y los gemidos su hija América oyendo también gime, y triste y desolada así suelta la voz apesarada: «¡Oh!, ¡qué improviso golpe mi herido corazón de nuevo hiere!..., vi el monstruo de la guerra ya en el antiguo mundo no cabiendo, nadar, romper los mares tormentosos; y a su terrible aspecto, a su bramido espavorida retemblar mi tierra; y vi la planta impura del ínfido Bretón y codicioso, en presencia del cielo, manchar mi casto y religioso suelo; vi mis campos talados, vi profanar mis templos, mis altares, vi mis hijos morir...
Tanto nos hemos remontado, que apenas sabemos ahora pasar de los señores Bretón y Vega a los traductores o truchimanes de La viuda y el seminarista y de Los guantes amarillos.
Veme a mí: influencia mágica Ejerzo en todo espectáculo; Y el vulgo, al verme con báculo Caminar, y con faz trágica, Me tiene por un oráculo. Mas ¿a Bretón?
No sé si me es infiel la memoria, pero recuero a Sánchez Viamonte, Videla, Zuberbülher, Gouchón, Marcelo Alvear, Montes de Oca (Manuel Augusto), los Torino (Damián y Martín), Haynard, Gache, Mujica,Gallardo, Le Bretón, Elizalde, Gorostiaga, Lupo, Escobar, Eguzquiza, Sagastume, De la Serna, Frías, Senillosa, Ibarguren, Arévalo, Rodolfo Solveyra, Alberto López.
Así se cuenta que Bretón de los Herreros, pocos días después de estrenarse una de sus mejores comedias, y cuando ya había conquistado el título de Terencio español, estaba muy triste, y notándolo un amigo suyo, le reconvino, preguntándole la causa.