Ejemplos ?
Caían espesísimas y hechas una brasa encendida, y ninguna acertaba a indio que no le derribase y descalabrase, y, temerosos los indios de esto, se encerraron en sus casas, donde creció por momentos la piedra, tierra y ceniza, que quedaron todos enterrados en ella para siempre.
Y a lo lejos se alcanzaban los reflejos que radiaban las hogueras, que en las anchas rastrojeras y en las lanchas y riberas alimentan sin cesar los cansados labradores, los mojados pescadores que, olvidados sus pesares y sudores, sus azares arrostrados, sus amores desdichados, se reúnen a contar; mientra en olla nada escasa hierve su cena a la brasa del improvisado hogar.
Fusilarían a la revolución en el pecho de aquel joven tan valiente y altivo. El frío de su cadáver apagaría la brasa que chispeaba.
Dos clérigos viejos conversaban en un rincón, bajo tenue rayo de sol, y un sacristán, todavía más viejo, soplaba la brasa del incensario en frente de una ventana alta y enrejada.
Toda mujer se lastima de ver padecer sonrojos a un noble: puso los ojos en el esclavo Zulima, y férvido amor en breve nació de la compasión: y férvido amor en breve nació de la compasión: y férvido amor en breve aquí es brasa el corazón; allá entre vosotros, nieve.
¡Jóvenes, frentes para lauros, brazos para amantes abrazos, pero también gímnicos brazos para hidras y minotauros; infantes de mundial estirpe, que vuestra voluntad extirpe falso anhelo, odio victimario, y en el patriótico sagrario dejéis como ofrendas de aristos ansias de Perseos o Cristos en la fiesta del Centenario! Cuando el carro de Apolo pasa una sombra lírica llega junto a la cuadriga de brasa de la divinidad griega.
Contra aquel desleal, ayuda tuve de esta salvaje y desmedida masa, mas como en el refrán del vulgo anduve: salté de la sartén y di en la brasa.
¿Y qué dicen a la estrella lejana? ¡Mi corazón es malo, Señor! Siento en mi carne la implacable brasa del pecado. Mis mares interiores se quedaron sin playas.
Cada cual arrimaba la brasa á su sardina, ó tiraba, como se dice, para su santo; esto es, para el acrecentamiento de los bienes de su comunidad.
Para degollarlos en seguida y que llenen mi vientre; de la brasa comeré comida caliente, distinta de lo que se suele, y de calderas, cocidas y blanda.
Arrastraron fácilmente al anciano hacia el fuego que acababa de recebar, y que ardía restallando, enrojeciendo la oscura panza del pote y las trébedes en que descansaban las ollas. Desviaron las más próximas, y arrodillando a Carmelo de un empujón, le apoyaron ambas manos en la brasa.
Madre, si me matan, no me entierres todo, de la herida abierta sácame una gota, de la honda melena sácame una trenza; cuando tengas frío, quémate en mi brasa; cuando no respires, suelta mi tormenta.