botijo

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botijo

(Derivado de botija.)
s. m. Recipiente de barro, semejante a una jarra ancha, con un asa y un pitorro, usado para refrescar el agua y beberla de él. piporro

botijo

 
m. Vasija de barro, de vientre abultado, con asa en la parte superior, una boca para llenarla y un pitón para beber.

botijo

(bo'tixo)
sustantivo masculino
recipiente de barro utilizado para refrescar agua No queda agua en el botijo.
Sinónimos

botijo

sustantivo masculino
piporro, pipo (Andalucía), búcaro (Andalucía).
Traducciones

botijo

SM
1. (= recipiente) earthenware drinking jug with spout and handle
2. [de policía] → water cannon
Ejemplos ?
la rabanera...» «La churrera, calentitos...» «Alcachofas de la tierra...» «Naranjas, naranjitas, y limones...» «Botijos de la Rambla...
Fuente del Noi dels Càntirs (Fuente del Chico de los Botijos) (con escultura de Josep Campeny), plaza Jean Piaget, Sabadell (1919).
En la actualidad existen las siguientes peñas: Peña los Badajos, Peña los Ramos, Peña los Huertos, Peña las Cuarenta Chotas Berjumias, Peña el Desmadre, Peña el Rincón, Peña los Botijos, Peña la Ruina, Peña las Nefer, Peña el Picadero, Peña los Casi 30, Peña el Oasis, Peña la Solitaria, Peña el Chispazo, Peña el descontrol y Peña la Lokura.
Halloween en Castilla Nuestra verdadera tradición En muchos pueblos esa noche sólo estaban iluminadas las calabazas y las hogueras. Para hacer estas decoraciones se solían utilizar calabazas, aunque también se hacían con calabacines, botijos, ollas.
Entre las primeras, las más conocidas y variadas son los botijos y jarras de trampa, y entre las segundas los imaginativos platos de engaño, frecuentes en muchas fábricas de loza fina y genuinos representantes del gusto más kitsch.
Las menciones y referencias más concretas, desde la fundación de la villa en el siglo XIV por Pedro Tenorio, arzobispo de Toledo, las dan Eugenio Larruga en sus Memorias, citando trece alfares, y Madoz, en su Diccionario, "tres de cántaros y botijos" y siete de "loza basta".
Su uso lúdico en las fiestas populares es el común a la mayoría de los botijos de trampa: dar a beber y provocar que el probador se equivoque de pitorro y quede mojado.
La alfarería catalana celebra una feria anual en la localidad barcelonesa de Argentona que cuenta con uno de los mejores museos monográficos dedicados a botijos cerámicos.
Las piezas Si bien el barro de la zona es, por su composición y cualidades, más adecuado a recipientes de alfarería de fuego, la larga tradición de este foco ha producido todo tipo de cacharrería: olas, cazolas con dos asas y mango, pucheiros, chocolateiras, potas, cuncas (escudillas) y cunquelos (lebrillos de base plana para comer), tazas, platos, tarteiras, barreñas, sellas, perrones, los populares botixos de rosca (botijos en forma de rueda), petos (huchas), macetas, benditeras.
Existen muy diferentes modelos de botijos de trampa o de engaño; el inconveniente suele provenir de haber sido concebidos con innumerables pitorros, y la dificultad de uso en adivinar cuál es el agujero por el que podrá beberse agua sin mojarse.
Entre las muchas variedades, están por ejemplo: El botijo de tres pitos bordado (decorado con rameos o ramejat) de Agost, compuesto por tres pitos y tres bocas; el engaño consiste en que no se sabe por cual de los tres pitos sale el agua. Los botijos de engaño de Cespedosa de Tormes (Salamanca), Totana (Murcia) y La Bisbal (Gerona).
Hay también botijos de madera, de metal, de corcho y de vidrio. Quinto ámbito: proceso de fabricación del botijo. Muestra, mediante varios audiovisuales, el proceso tradicional de fabricación de botijos, desde la extracción de la tierra hasta la comercialización de la pieza ya terminada, pasando por el moldeo del barro, la decoración y la cocción.