botella


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botella

(Del fr. bouteille < lat. butticula, diminutivo de buttis, odre, tonel.)
1. s. f. Recipiente hecho de materiales y formas diversas, generalmente redondo y de cuello largo, cerrado con un tapón o con algún sistema de cierre hermético, y usado para guardar y transportar líquidos botella de leche; botella de plástico.
2. Cantidad de líquido que cabe en este repiciente.

botella

 
f. Vasija de cuello angosto, gralte. para líquidos.
Líquido que cabe en una botella.
Recipiente, de forma y material vario, usado esp. para investigación científica.
med. amb. botella de muestreo Recipiente cilíndrico que se cierra a una profundidad determinada, para recoger una muestra de agua y transportarla a la superficie sin introducir contaminación.

botella

(bo'teʎa)
sustantivo femenino
recipiente de cuello largo y angosto usado para contener líquidos botella de vidrio
Sinónimos

botella

sustantivo femenino
(deportes) zona de tres segundos.
En el baloncesto.
Traducciones

botella

bottle

botella

бутилка, шише

botella

Flasche

botella

bouteille

botella

flaske

botella

láhev

botella

flaske

botella

pullo

botella

boca

botella

ボトル

botella

botella

fles

botella

butelka

botella

garrafa

botella

flaska

botella

ขวด

botella

şişe

botella

chai

botella

瓶子,

botella

botella

בקבוק

botella

SF
1. (= envase) → bottle
de o en botellabottled
cerveza de botellabottled beer
media botellahalf bottle
botella de vino (= contenido) → bottle of wine; (= envase) → wine bottle
botella de LeidenLeyden jar
2. (Caribe) (= prebenda) → sinecure, soft job (in government)

botella

f. bottle.

botella

f bottle
Ejemplos ?
Más tarde, ya en el ancho mundo, cabe muy bien que en una botella de cerveza se envase el exquisito «lacrimae Christi», y que en una botella de champaña echen betún de calzado; pero siempre queda la forma, como ejecutoria del nacimiento.
Yo insistí: "-Si me cuentas cómo hacías para convertirte en hiena, te daré un trozo de carne de mandinga (los mandingas son recios enemigos de los kwesi) y una botella de aguardiente.
El tercer día de nuestra expedición subimos a la altura de unos montes, cuya planicie parecía de cristalización vidriada, piedra negra, resbaladiza como canto de botella.
La botella se sentía llena de canciones y versos referentes a cosas de las que no tenía la menor idea: las verdes montañas soleadas, donde maduran las uvas y donde las retozonas muchachas y los bulliciosos mozos cantan y se besan.
Todo aquello cantaba y resonaba en el interior de la botella, lo mismo que ocurre en el de los jóvenes poetas, que con frecuencia tampoco saben nada de todo aquello.
Bueno, no es que lo dijera como lo decimos nosotros, pues un casco de botella no puede hablar, pero lo pensó a su manera, como nosotros cuando hablamos para nuestros adentros-.
Entretanto, el pajarillo cantaba su alegre canción, y abajo en la calle todo el mundo iba y venía, pensando cada cual en sus problemas o en nada. Pero el gollete de la botella recuerda que recuerda.
La noche llegaba por fin y con ella la bailanta donde las mismas damiselas avisadas inducían a beber a los mensú, cuya realeza en dinero de anticipo les hacía lanzar 10 pesos por una botella de cerveza, para recibir en cambio 1.40 que guardaban sin ojear siquiera.
Esta vez encontró en la mesa una botellita («que desde luego no estaba aquí antes», dijo Alicia), y alrededor del cuello de la botella había una etiqueta de papel con la palabra «BEBEME» hermosamente impresa en grandes caracteres.
- Estoy segura de que, si como o bebo algo, ocurrirá algo interesante - se dijo-. Y voy a ver qué pasa con esta botella. Espero que vuelva a hacerme crecer, porque en realidad, estoy bastante harta de ser una cosilla tan pequeñaja.
Antes de que hubiera bebido la mitad del frasco, se encontró con que la cabeza le tocaba contra el techo y tuvo que doblarla para que no se le rompiera el cuello. Se apresuró a soltar la botella, mientras se decía: - ¡Ya basta!
Sin embargo, aquella botella no llevaba la indicación «veneno», así que Alicia se atrevió a probar el contenido, y, encontrándolo muy agradable (tenía, de hecho, una mezcla de sabores a tarta de cerezas, almíbar, piña, pavo asado, caramelo y tostadas calientes con mantequilla), se lo acabó en un santiamén.