bosquecillo

Traducciones

bosquecillo

grove

bosquecillo

boschetto

bosquecillo

SMcopse, small wood
Ejemplos ?
El hombre y la mujer, la mujer y el hombre alcanzan la esfera de la divinidad. (ambos salen) Escena 3 (Cambio de decorado) (Un agradable bosquecillo.
¡Semiobscuridades mimosas!... La madre bien quiso procurárselos a la entrada del pueblo, en el bosquecillo que alegran las proximidades de un arroyo.
A una media hora del pueblo, en un bosquecillo de viejos árboles cubiertos de verde ramaje, se elevaba un modesto altar en el que se invocaba una bella estatua representando a la Virgen María llevando al Niño Jesús en sus brazos.
Ángel y musa vienen de fuera; el ángel da luces y la musa da formas (Hesíodo aprendió de ellas). Pan de oro o pliegue de túnicas, el poeta recibe normas en su bosquecillo de laureles.
Tuvo que retroceder, que dar la espalda, que salir corriendo, para evitar los proyectiles que disparaba la chiquillería, para librarse de las manos que procuraban hacer presa en su carne, para huir de la multitud que trotaba en pos suyo. De esta manera volvió hacia el bosquecillo, como vuelve la bestia acosada en busca de sus crías.
Un oscuro bosquecillo de pinos y fresnos de montaña rodeaban el castillo por todos lados, y proyectaban un aspecto tenebroso alrededor de la escena, la que rara vez era animada por la alegre luz del sol.
De pronto sintió la princesa que se le desataba una liga, y, suspendiendo el baile, se dirigió con disimulo a un bosquecillo cercano para atársela de nuevo.
La ola llevó la caja a un bosquecillo de espesa maleza, de suelo agradable, resguardado contra los vientos y la lluvia, a cubierto del sol, cuyos rayos «no podían penetrar allí, mientras que subía ni mientras que bajaba».
Su capitán eligió seis soldados para ir a inspeccionar un bosquecillo; cuando estuvieron allí, los soldados decían en voz baja: «Tenemos que matar a este mal hombre, que nos golpea y nos roba el pan.» Fatal les dijo que no debían cometer tan baja acción; pero en lugar de escucharlo, le dijeron que lo matarían al mismo tiempo que al capitán, y echaron las cinco manos a la espada.
Con este gusto caminaron hasta entrar en un bosquecillo que en el camino estaba, del cual vieron salir un hombre corriendo y mirando atrás, como espantado.
En el momento en que Constanza salió del bosquecillo, sin velo alguno que ocultase a los ojos de su amante los escondidos tesoros de su hermosura, sus compañeras comenzaron nuevamente a cantar estas palabras con una melodía dulcísima: CORO - Genios del aire, habitadores del luminoso éter, venid envueltos en un jirón de niebla plateada.
Pronto aparecimos en una llanura donde, junto a un bosquecillo, nos esperaba un coche con cuatro vigorosos caballos; subimos y el cochero les hizo galopar de una forma insensata, Mi brazo rodeaba el talle de Clarimonda y estrechaba una de sus manos; ella apoyaba su cabeza en mi hombro y podía sentir el roce de su cuello semidesnudo en mi brazo.