boina


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boina

s. f. INDUMENTARIA Y MODA Gorra redonda, plana y sin visera de una sola pieza se caracterizó de labriego con una boina, un garrote y una chaqueta de pana.

boina

 
f. Gorra sin visera, redonda y chata, de lana, gralte. de una sola pieza.

boina

('bojna)
sustantivo femenino
gorra sin visera, de una sola pieza y redonda boina de militar
Sinónimos
Traducciones

boina

beret

boina

béret

boina

alpelue, alpeluve, beret

boina

baret

boina

baret

boina

baskeri

boina

beretka

boina

ベレー帽

boina

베레모

boina

baret

boina

beret

boina

boina

boina

basker

boina

หมวกกลม

boina

bere

boina

mũ nồi

boina

A. SFberet
B. SMF boina verdecommando
Ejemplos ?
Pelegrín gastaba abrigo de buen paño gordo, boina flamante, bufanda de calceta, muy abrigosa; marinero azul, de jerga, y sus botas, de becerro, nuevecitas...
-Ahora irás, precioso, ahora -respondió la mujer, quitando con presteza a Pelegrín la boina y la bufanda, y ocultándolas bajo el mantón.
Los domingos se empaquetaba; se ponía boina nueva, bombachas y camisa limpias, reemplazaba las alpargatas por botas engrasadas, y, completamente afeitado, como lo acostumbran los vascos, iba a dar una vueltita a la pulpería, a charlar con los amigos, tomar unas copas y hacer ese intercambio de pensamientos elevados que distingue las reuniones de campesino.
Vestido con un pantalón de lienzo, con una chilabita blanca, ceñido el cráneo con una boina negra, parecíame entonces el único ser tranquilo en aquella ridícula aventura, de la que yo fui casi autor.
Apenas hubo salido el prisionero, custodiado por dos partidarios de aplastada boina, entró en la tienda un capitán, el mismo que había capturado a Jacinto.
Ocho años, si..., ¡y en ocho años, cuántos sucesos y qué rodar del mundo!, hace que duermen en el camposanto de Marineda, al arrullo del ronco Cantábrico, las dos irreconciliables estantiguas, los dos vejestorios enemigos, a quienes, por no andar zarandeando los apellidos de su esclarecida prosapia, llamaré sonora y significativamente don Juan de la Boina y don Pedro del Morrión.
Si es que se han envenenado con setas; se empeñaron en comerlas, y por fuerza hubo que freírselas -explicaba el criado, descolgando del perchero la boina para correr a avisar al médico, mientras la fámula volaba a turbar el sueño del boticario.
pichincha. -¡Viva la laguna aquerenciadora!- exclamó Loritegui, tirando al aire la boina. -¡Viva!- contestaron los peones, y para descansar de tanto charque, pues no comían otra cosa desde el malón, enlazaron una vaquillona gorda y la asaron con cuero.
Hasta cabe no recordar aquel vestir tan curioso, proyección visible de un criterio anticuado: el levitón alto de cuello y estrecho de bocamanga, ceñido al talle y derramado por los muslos de amplísimos faldones; el chaleco ombliguero; el reloj con dijes; el pantalón sujeto al botín blanco por la trabilla de los lechuguinos de 1825, pero generalmente abrochado de un modo asaz incorrecto; el corbatín de raso; la almilla de franela, color de azafrán; la chistera cónica; el pañuelo de hierbas a cuadros; la caja de rapé; el famoso raglán, prenda que sólo en hombros del señor Boina pudo admirar la Marineda contemporánea...
En mis tiempos de chiquilla, al venir a casa el chocolatero (entonces se molía el chocolate a brazo y nos tomábamos, desleídas en la jícara del caracas, gotas de humano sudor), concluida la elaboración de la molienda, y en espera yo de los obsequios de última hora que en casos tales no se regatean a los niños, recuerdo que el buen artesano se pasaba el dorso de la mano por la húmeda frente, suspiraba como quien exhala el postrer aliento, y me decía: «Espera, espera..., que te voy a hacer dos conchitas y un don Juan Boina de chocolate».
¡Tomaría lecciones de guitarra! ¡Tendría una bata de casa, una boina vasca, zapatillas de terciopelo azul! E incluso contemplaba en su chimenea dos floretes en forma de aspa, con calavera y la guitarra por encima.
-¿Mal? Si no fuera por esta pícara pata coja, ya me tenía usted hace tiempo luciendo la boina. Ira me dio el oír a aquel cojitranco hablar así, y viendo que se acercaba la noche, me vine hacia Madrid.