bocina


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bocina

(Del lat. bucina, cuerno de boyero.)
1. s. f. Aparato accesorio de los automóviles y otros vehículos, que produce un pitido que sirve para avisar a otros conductores o a los peatones está prohibido tocar la bocina a estas horas. claxon
2. Instrumento con el que se amplifican los sonidos de ciertos aparatos o la voz humana. megáfono
3. MÚSICA Instrumento de viento de forma curva, hecho generalmente de cuerno y que tiene el sonido parecido al de la trompa. cuerno
4. MÚSICA Instrumento musical de viento. cuerno
5. Méx. Parte del teléfono por la que se habla.

bocina

 
f. En los automóviles, aparato que emite un sonido para avisar o llamar la atención.
Instrumento que emite un sonido para avisar y que está formado por una bolsa de goma y una pieza en forma de cono.
Instrumento con forma de cono abierto por los dos extremos, gralte. de metal, y que se usa para hacer más fuerte un sonido.
Aparato avisador provisto de una lengüeta que se hace vibrar por insuflación.

bocina

(bo'θina)
sustantivo femenino
1. instrumento en forma de trompeta usado para comunicarse El capitán llamó a través de la bocina al marinero.
2. dispositivo sonoro empleado en los vehículos para llamar la atención la bocina de la moto
Sinónimos

bocina

sustantivo femenino
2 (para hablar de lejos) tornavoz.

bocina:

claxon
Traducciones

bocina

horing

bocina

زامور

bocina

клаксон

bocina

clàxon

bocina

klakson

bocina

signalhorn

bocina

Hupe

bocina

korno

bocina

töötti

bocina

צופר

bocina

autókürt

bocina

klakson

bocina

クラクション

bocina

claxon, toeter

bocina

róg

bocina

buzina

bocina

claxon

bocina

klaksón

bocina

bilhorn

bocina

แตรรถ

bocina

klakson

bocina

клаксон

bocina

bocina

bocina

SF
1. (Mús, Aut) → horn
tocar la bocina (Aut) → to sound one's horn, blow one's horn
bocina de nieblafoghorn
2. (= megáfono) → megaphone
3. (LAm) (= trompetilla) → ear trumpet
4. (Méx) (Telec) → mouthpiece
5. (Cono Sur) (= soplón) → grass, informer, fink (EEUU)
Ejemplos ?
Quien por tocar la propia bocina se remanga, gracias a él se verá por rapaces befado, que soplando en sus puños remeden su charanga.
18 Todo el pueblo consideraba las voces, y las llamas, y el sonido de la bocina, y el monte que humeaba: y viéndolo el pueblo, temblaron, y pusiéronse de lejos.
2 Alabadle por sus proezas: Alabadle conforme á la muchedumbre de su grandeza. 3 Alabadle á son de bocina: Alabadle con salterio y arpa.
Tan distraídos, que el vigilante contrabandista, habituado al acecho, de sentidos despiertísimos, no oyó el ruido insólito, semejante al resuello y jadeo trepidante de alimaña fabulosa y despertó al tener encima ya al monstruo, ¡taf, taf, taf!, al desgarrarle los oídos el rugido de metal de su bocina.
7 Contra Jehová prevaricaron, porque hijos extraños han engendrado: ahora los devorará un mes con sus heredades. 8 Tocad bocina en Gabaa, trompreta en Ramá: sonad tambor en Beth-aven: tras ti, oh Benjamín.
Jueves y viernes y sábado, seis.» El sacristán, que en el campanario se preparaba a tocar a misa de alba, oyó la maldita copla, hizo bocina con las manos, y añadió: -«Y domingo, siete.» -«Coge la giba, y vete», le replicó furioso a coro el aquelarre, al escuchar el nombre del día consagrado a Dios.
5 Y cuando tocaren prolongadamente el cuerno de carnero, así que oyereis el sonido de la bocina, todo el pueblo gritará á gran voz, y el muro de la ciudad caerá debajo de sí: entonces el pueblo subirá cada uno en derecho de sí.
20 Entonces el pueblo dió grita, y los sacerdotes tocaron las bocinas: y aconteció que como el pueblo hubo oído el sonido de la bocina, dió el pueblo grita con gran vocerío, y el muro cayó á plomo.
A veces entre esta multitud de miserables descalzos, resonaba la bocina de un automóvil y se veía a los haraposos saltar precipitadamente a un costado para evitar que los aplastara la máquina.
Jeremías 6 1 HUID, hijos de Benjamín, de en medio de Jerusalem, y tocad bocina en Tecoa, y alzad por señal humo sobre Beth-hacchêrem: porque del aquilón se ha visto mal, y quebrantamiento grande.
Aquí, en el fondo de la carnicería (la pared de la casa de Irzubeta era medianera respecto a dicho fondo) hay un gringo que todas las noches guarda el auto y se va a dormir a una piecita que alquila en un caserón de la calle Zamudio. ¿Qué te parece, Silvio, que le evaporemos el magneto y la bocina?
Por un instante creí que todo había terminado, pero la voz del capitán que gritaba aproximándose a la bocina de mando: “¡Avante a toda fuerza!”, me hizo ver que aún estábamos a flote.